En 1982, Bruce Springsteen estaba bastante ocupado. No sólo trataba de masterizar en estudio la cinta demo que luego sería “Nebraska”, a la vez grababa canciones para su siguiente disco (que aún tardaría dos años más en llegar, y que sería “Born In The USA”) Además de sus propio proyectos, el siempre ocupado Brusito andaba produciendo un disco a Gary US Bonds (uno de sus héroes de infancia)
