Reconozco que nunca he sido un fan de Thor. Si he seguido su trayectoria con cierta regularidad es únicamente por su estatus de Vengador. Y miembro fundador del grupo, nada menos.
Pero, con todo, no es un superhéroe sui generis. Porque Thor es un Dios, o al menos miembro de una raza extradimensional autoproclamados dioses. Y actúa como tal, por lo que su carácter tiene difícil encaje en el desmadrado panorama emocional del personaje medio Marvel. No duda, no tiene arrebatos excesivos y no suele pensar con la punta del pie.







