Como no puedo dormir…..
mis primeros recuerdos de la Copa del Mundo son borrosos, como en una neblina, nombres aprendidos de memoria de tanto escucharlos sin saber por qué… Meier, Beckenbauer, Neeskens, … Cruyff… España no iba al mundial. “somos muy malos”, solía escuchar…Mis primos me cogen de la mano y me hacen saltar al césped de La Rosaleda. Cruyff se acerca. Nos coge del hombro. Una foto.
Es 1978. Un niño que termina sus muy victorianas clases de inglés baja la escalera y se encuentra a sus primos viendo un partido de Fútbol. Se sienta con ellos. España contra yugoslavia. Cardeñosa centra. Rubén Cano, en semifallo, marca. Juanito cae inconsciente por un botellazo. Mis primos celebran el gol a grito pelao. Yo lo hago, por puro instinto. tarde, pero me empieza a gustar el fútbol.
Para mi padre, el fútbol es su vida. El mundial de Argentina. El fallo de cardeñosa. Mi padre y yo cenamos en Torremolinos con Rubén Cano…Juanito tira penaltis a mi hermano en el jardín de casa..
Por primera vez en varios años, paso el verano recorriendo torneos de pretemporada por toda Andalucía. Antequera, donde conozco al pitufo Azuaga. San Fernando. Comemos pulpo en La Línea. Algeciras. Un tipo golpeando a un linier en la cabeza con un gato muerto. De lejos, parecía un paraguas, pero era finales de agosto..
1982. Un verano entero con la camiseta roja puesta. me leo de un tirón la historia de los mjundiales de pedro Escartín. Juego en infantiles. Crezco rápido, pero me quedo en poca cosa. me mandan al medio campo, y luego al lateral izquierdo. No me gusta. El fútbol, el deporte, pasa a formar parte fundamental de mi vida.
Brasil – URRS. El Sánchez Pizjuán es un campo enorme, comparado con la Rosaleda. En Brasil juegan Zico, Eder, Sócrates, Cerezo… Jamás olvidaré ese partido. Me sentí afortunado de haber podido ver en vivo a aquéllos mágicos jugadores. España cae en octavos contra Alemania después de tres partidos lamentables. Contra Inglaterra, el alemán Felix Magath la pica dos veces en el aire antes de darse la vuelta y rematar de media volea. “¿Ves?” dice mi padre “nosotros no tenemos a nadie que haga eso”.
En la segunda jornada de liga, me viene el balón a la zurda. lo levanto con una picadita y le doy de volea. Sale fuera. El entrenador me grita que qué hago tan adelantado. Mi padre me dice que corro como un indio. Yo pienso en Brasil. En el gol de Eder contra la URSS.
1986. Ahora sí tenemos esos jugadores. El buitre sobrevuela Querétaro. La radios retumban en la noche veraniega. Perico delgado dice que ganamos a bélgica seguro. Pero al seleccionador nacional se le olvida convocar centrales para sustituir a un lesionado Maceda (que llegó ya infiltrado) y al sancionado Goicoechea. Los belgas nos ganan por alto. Eloy falla el penalty decisivo… No llego a entrar en juveniles. no me apetece pasarme los sábados tarde de mi adolescencia vigilando la línea de fuera de juego… Juego en torneos de peñas, ligas de empresa…Fútbol sala. Mi novia también juega al fútbol.
1990. Míchel grita que se merece no sé qué. pero los yugoslavos resulta que se lo merecen más. Mi padre se palmea los muslos y se levanta: “Pos ya está”. Yo me quedo un rato más ante la tele,mirando nada. Juego de extremo izquierdo en un equipo de Peñas. Me voy la primera del lateral. A la segunda, me caza el tobillo. Se acabaron las Peñas.
Mi hermano prueba para el Málaga. “le falta estatura para ser delantero centro”, nos dicen. Ya. Como Butragueño o así. Mi padre debió seguir probándolo en otros clubs. Hubiera llegado.
1994. Juego en el equipo del Colegio de Árbitros de Fútbol. Como no soy árbitro como mi padre, me toca chupar banquillo.
Trabajo para pagarme la Telecaster. Me pierdo el España-Suiza. Llego justo a tiempo a la prórroga del España Italia, en casa de Tweety. Cuando Salinas falla solo ante el portero, nos tiramos todos en plancha, igual que mi abuelo me contaba que hizo cuando elgol de Marcelino. Todo un país tirándose en plancha. Marca Italia. Clemente y yo nos echamos las manos a la cabeza. Luis Enrique llora. Mi padre y yo nos distanciamos, me largo a Madrid tras las vacaciones.
Torneo de verano. El Libre se lesiona. “¿Tú sabes hacer el líbero?” me pregunta el Míster.
Asiento. Juego. Ganamos.
Día siguiente, otra vez al banquillo. Salgo en la segunda parte, de extremo. Marco el empate de volea, a la escuadra, un golazo, qué puñetas. Caemos por penaltis. Yo marco el mío.
1998. Salgo con una chica catalana con la que me caso. Su padre tiene una foto en la que sale,sentado en un prado de la Cerdanya, con los jugadores de la selección del 82, el chándal rojo intenso con las tres rayas amarillas. Mi futura suegra se fija en mis piernas “Tú has jugado mucho al fútbol”. Zubizarreta pifia ante nigeria. caemos en primera fase. Clemente peleado con la prensa. Dice que sigue. . Juego al Fútbol Sala. Lo mío es el pase largo y el desmarque por velocidad. Me cuesta adaptarme, se me queda corto el campito. Me ficha un equipito hecho para ganar un torneo de empresa. Ganamos. la única vez que he ganado algo jugando al fútbol.
2002. Ya he quedado para jugar con los colegas. El fútbol cada día me interesa menos. Carlos aranda llega a Primera División. Al Gandhour nos roba clamorosamente el partido de cuartos. Camacho suda la camisa. Empiezo a estudiar oposiciones. Parece que nunca vamos a ganar nada, ni siquiera pasaremos de cuartos.
2006. Tengo una hija. Dejo de jugar con los colegas porque los colegas son cada vez menos y van siendo reemplazados por subnormales con la pierna larga. El gol de volea de Eder vive siempre conmigo. Me voy a vivir lejos de Málaga. Gana Francia. Aragonés dice que se va, que no se va…
Hace dos años que no juego al fútbol.
2010. 11 de julio. 20.30 horas. Un colegiado inglés llamado Howard Webb pita el comienzo de la final…
Posteos relacionados:
