Estimados señores:
Puede que piensen que esta es una carta escrita por alguien que no sabe perder. Son libres de hacerlo. En ese sentido, les aclaro que, en los últimos tiempos, he participado en algunos de los certámenes de música más importantes a nivel provincial y autonómico. En algunos, he llegado más lejos y en otros menos. He aceptado siempre el resultado de los mismos sin problema alguno. No está en mi código genético el afán competitivo.
Sin embargo, no me queda otra que mostrarles mi total disconformidad con el resultado de la semifinal de su estimado Festival celebrada en el día de ayer. Me parece inaceptable que seleccionen a artistas de marcado perfil aficionado. Artistas que cantan canciones sin personalidad ni profundidad alguna, muchas de ellas escritas por encargo por autores sin ninguna otra motivación que la monetaria. Artistas que se apoyan en playbacks ratoneros grabados con un teclado utilizando sonidos trompeteros. Supuestos artistas sin nada que decir, sin nada que aportar a la cultura andaluza, que no van más allá de la mera pose prefabricada al gusto de determinados intereses.



