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	<title>Comentarios en: El Principio &#8220;Big Yellow&#8221;</title>
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	<description>Diario vírico (que no viral) de olvidados frente a un vaso de moscatel</description>
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		<title>Por: TWilly</title>
		<link>http://diegoblog.net/2009/07/el-principio-big-yellow/comment-page-1/#comment-41355</link>
		<dc:creator>TWilly</dc:creator>
		<pubDate>Fri, 31 Jul 2009 21:39:18 +0000</pubDate>
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		<description>Lo queramos o no, nos ha tocado raspar el inicio de una época en la que prima la superficialidad por encima de cualquier cosa.
Todo es efímero y desfasado antes incluso de llegar al estómago. No es que a la gente no le guste la música, que tampoco les importa, sino que ya no hay tiempo para degustarla como lo hacíamos antaño en una sociedad acelerada sólo en el trabajo.
De eso no hace tanto tiempo, pero antes el ocio se respetaba como ocio que era. El mal llamado ocio actual es si me apuras incluso más estresante que la propia lucha diaria en el curro.
Por tanto, creo que es más un problema social que musical. Que se hace muy mala música actualmente, fijo, pero... ¿qué se puede esperar de una sociedad que idealiza a personas cuyo único valor es mezclar, con mejor o peor acierto, las músicas de otros? Entre amigos no se conocen a los músicos que crearon tal o cual canción, pero sí al DJ que mezcla esa melodía niguneada a ritmo frenético de regeeton o un &#039;chumpa-pa-chum-pa&#039; con unos &#039;pi-pipiiiiiiiiiis&#039; anodinos e insoportables.
Lo malo no es que exista, lo malo es que se ensalza. Y es que no hay peor endiosado que un mediocre.
Pero espera, espera. Hoy no estoy por la labor de salvar a nadie, porque sinceramente, barrunto que el &#039;título&#039; de músico a estas alturas anda muy, pero que muy, sobrevalorado. Actualmente cualquiera que una tres acordes, canturrea encima de ellos y le incrusta con ínfimo gusto la primera letra sin sentido que le sale, ya dice ser músico.
El disco X tiene que estar para la fecha Y porque ahora eres un &#039;alguien&#039; y mañana no. Volvemos a la prima: lo que prima es vender, no gustar con un trabajo creativo.
Hubo un tiempo, hace nada, en que la música se podía considerar arte. Ahora es comida basura lista para ser ingerida sin nisiquiera prestarle atención. Prueba de ello es que cada vez se venden menos &#039;albumes&#039;, sean de formato digital o tradicional y más canciones sueltas compradas como paquetes de gominolas antes de entrar al cine: todas en la misma bolsa.
Todos hemos tenido mentores musicales, y hemos agradecido y sufrido filias y fobias casi por igual, pero dentro de sus mentes manipuladoras y ególatras todavía se olfateba un poco de interés por enseñar, por ilustrar a &#039;proyectos de  persona&#039; ávidas de conocimiento (que no información). Ya sólo quedan rescoldos de aquellos críticos musicales, así que... realizado el inventario de los mimbres que nos quedan... se entienden muchas cosas, sí.

PD: La parrafada largada se hubiera resumido en un: Amén a lo escrito por ti</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Lo queramos o no, nos ha tocado raspar el inicio de una época en la que prima la superficialidad por encima de cualquier cosa.<br />
Todo es efímero y desfasado antes incluso de llegar al estómago. No es que a la gente no le guste la música, que tampoco les importa, sino que ya no hay tiempo para degustarla como lo hacíamos antaño en una sociedad acelerada sólo en el trabajo.<br />
De eso no hace tanto tiempo, pero antes el ocio se respetaba como ocio que era. El mal llamado ocio actual es si me apuras incluso más estresante que la propia lucha diaria en el curro.<br />
Por tanto, creo que es más un problema social que musical. Que se hace muy mala música actualmente, fijo, pero&#8230; ¿qué se puede esperar de una sociedad que idealiza a personas cuyo único valor es mezclar, con mejor o peor acierto, las músicas de otros? Entre amigos no se conocen a los músicos que crearon tal o cual canción, pero sí al DJ que mezcla esa melodía niguneada a ritmo frenético de regeeton o un &#8216;chumpa-pa-chum-pa&#8217; con unos &#8216;pi-pipiiiiiiiiiis&#8217; anodinos e insoportables.<br />
Lo malo no es que exista, lo malo es que se ensalza. Y es que no hay peor endiosado que un mediocre.<br />
Pero espera, espera. Hoy no estoy por la labor de salvar a nadie, porque sinceramente, barrunto que el &#8216;título&#8217; de músico a estas alturas anda muy, pero que muy, sobrevalorado. Actualmente cualquiera que una tres acordes, canturrea encima de ellos y le incrusta con ínfimo gusto la primera letra sin sentido que le sale, ya dice ser músico.<br />
El disco X tiene que estar para la fecha Y porque ahora eres un &#8216;alguien&#8217; y mañana no. Volvemos a la prima: lo que prima es vender, no gustar con un trabajo creativo.<br />
Hubo un tiempo, hace nada, en que la música se podía considerar arte. Ahora es comida basura lista para ser ingerida sin nisiquiera prestarle atención. Prueba de ello es que cada vez se venden menos &#8216;albumes&#8217;, sean de formato digital o tradicional y más canciones sueltas compradas como paquetes de gominolas antes de entrar al cine: todas en la misma bolsa.<br />
Todos hemos tenido mentores musicales, y hemos agradecido y sufrido filias y fobias casi por igual, pero dentro de sus mentes manipuladoras y ególatras todavía se olfateba un poco de interés por enseñar, por ilustrar a &#8216;proyectos de  persona&#8217; ávidas de conocimiento (que no información). Ya sólo quedan rescoldos de aquellos críticos musicales, así que&#8230; realizado el inventario de los mimbres que nos quedan&#8230; se entienden muchas cosas, sí.</p>
<p>PD: La parrafada largada se hubiera resumido en un: Amén a lo escrito por ti</p>
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