Tras publicar la primera tira de “La Niña Derrín”, procederemos a comentar los entresijos del proyecto… “¿Por què?”, se preguntará alguno… Pues porque toda obra que se precie tiene un backstage, una preparacion y un porqué… y claro… nuestra niña no iba a ser menos!!
Este es el primero de una serie de posteos en los que hablaremos de eso, de las interioridades, del método de trabajo y de muchas más cosas
Asi que, aprietense los machos, que empezamos…
Bueno, pues empecemos por el principio… Hace unos añitos, servidor vivia en Cabo de Gata, ZOLO!
En estas, empieza a salir por la tele el trailer de una peli de mucho susto… Era “The Ring” (por supuesto la version yanqui) En el trailer se veia un descampao con un pozo y, aunque las primeras veces parecia que no pasaba nada, cuando te fijabas, veias como salia alguien del pozo. “Genial” -pensaba para mis adentros- “un descampao tal que asin tengo yo justo enfrente de donde vivo” Uno, que ya se movia por Intennete, visitaba foros y leia comentarios “Oh, la peli da mas miedo que todas las pelis de miedo juntas” (y cosas asin) El hecho de vivir solo en Cabo de Gata, sin vecinos y con un ssstupendo descampao amenazador delante de casa no me daba muchas confianzas… sobre todo en invierno, donde en el Cabo hay menos gente aun que en el Londres de 28 Dias Despues (me refiero, claro, a las primeras escenas) Ese verano hice un primer intento de ver la peli en cuestion… No dure mas de 10 minutos… Esa noche no dormi nada y ademas, al dia siguiente, bajando las escaleras, me resbalo y me parto una pata….
…”Casualidad” me repetia una y otra vez ese verano, en el que estuve acompañado del resto de la family de mi esposa… Lo malo del verano es que se acaba y, alla por finales de Septiembre me volvia a quedar ZOLO alli. Por algun motivo, el subsconsciente empezo a jugarme malas pasadas… Y le cogi un miedo atroz a la “niña de The Ring”… Un miedo algo estupido, por otra parte, porque a ver: que posibilidades reales hay de que el fantasma de una niña japonesa se me aparezca… en Cabo de Gata!!!??? … ¿Pocas verdad? Pues ahi estaba yo, que ni siquiera podia ver una peli de Jackie Chan sin cagarme en los pantalones, ni pasar por delante de un WOK! de esos, ni de nada que oliera (aunque fuera de lejos) a oriental
Finalmente, una noche -con el invaluable apoyo moral de Slowburn- me puse a verla… Bueno, vi la version japo… “Pues no es para tanto, la verdad” me decia, en un lamentable intento de hacerme el valiente… Lamentable porque la niña me siguió acompañando un tiempo… Y es que en las pelis de miedo hay dos cosas que no soporto: fantasmas y niños… Hasta entonces, mi ranking estaba liderado por la escena en la que el niño vampiro de “El misterio de Salem’s Lot” se le aparece a su amigo, flotando al otro lado de la ventana (Cosa que me mantuvo durante meses durmiendo con la persiana echada a cal y canto, incluso en verano)
Finalmente, hará un par de semanas, yendo al curro en el coche, se me ocurrio que lo mejor que podia hacer para vencer mis miedos seria ridiculizar a la niña, ponerla en evidencia en mil y una situaciones, asi que, una vez terminada la jornada laboral, “dibuje” cuatro trazos mal contados en la parte de atras de un Certificado de Empresa, lo escaneé y mande a Tweetytuo (Boceto #1) Esa misma noche, me devolvio el envio, con la tira ya practicamente dibujada (Boceto #2) A partir de ahi, fue cuestion de depurar dibujos y frases, hasta que finalmente la terminamos hace unos dias.
Como ya dijo Tweetytuo en otro posteo, esta es nuestra primera colaboracion en años, y es un placer volver a martirizarle con mis bocetos a base de muñecos de palotes y conversar para ver quien dice la burrada más gorda. Espero que esta tira guste, y que dure (será buena señal) Por nuestra parte, pondremos todo nuestro empeño en que asi sea…
Posteos relacionados:


“una noche -con el invaluable apoyo moral de Slowburn- me puse a verla”
Y no sé qué daba más miedo si la película o que no encontraba el equipo de sonido ni a tiros y tuvimos que escuchar la película con unos cascos a toda leche.
Pero el tío aguantó oigan. Yo creía que se iba a comer hasta la tercera falange del dedo índice pero sólo se devoró la uña… Todo un mérito.
Lo malo fue que me engatusó a mi con el cine japo y la capacidad de estos cabrones para asustarte con cosas muy, muy, cotidianas: móviles, depósitos de aguas, atropellos…
¡Cuídense!