…Y Caperucita era una niña muy buena que vivía con su mamá y su papá en un pueb…
- No, papá. El papá de Caperucita se había ido al cielo.
- Ah, ¿Sí?
- Sí. Mamá me lo contó.
- Bueno. Hay versiones aún más terroríficas del cuento. Pero, como dijo Stan Lee, la continuidad es importante, si. Sigue así, mi pequeña Padawán…
Posteos relacionados:
juasjuajsuasjuajs cada vez son más incisivos los niños.
Hace tiempo me contaba mi madre que un día se inventó un cuento un poco anárquico que iba improvisando sobre la marcha, pero que por maldades del destino resultó ser el que más nos gustó a los pequeñajos. Practicamente le pedíamos día sí día no ese mismo cuento. Evidentemente la improvisación tiene eso, que después no la clavas la siguiente vez. Y eso con criajos-esponja es la muerte.
Mi madre me comentaba que temblaba cada vez que se lo volvíamos a pedir: por mucho empeño que ponía por contarlo exacatamente igual… frase que decía, frase que parábamos y corregíamos.
Los niños inventaron el terror psicológico sin duda.