Aparte de que queda precioso que un Jefe de Estado trate a gritos a alguien que es su igual cuando se supone que va de mediador por la vida, ahora resulta que en determinados medios de comunicación queda bien comparar a Hugo Chávez nada menos que con Hitler…
Sin entrar a valorar lo que los venezolanos quieran votar o no en lo que se refiere a su Constitución (que para eso es de ellos) tal vez los españoles deberíamos reflexionar un poco sobre lo que nos concierne. Mientras llamamos dictador a Chaves, votamos que sí a una Constitución Europea que, entre otras lindezas, establecía la suspensión de Derechos fundamentales (léase Educación, Sanidad y políticas sociales) en función de las exigencias de la economía. O sea, el primer paso hacia la privatización de estos servicios. Además está la Directiva Bolkenstein, o el mayor hecho de desregulación laboral, privatización generalizada de servicios y fomento de la deslocalización que jamás se haya producido en Europa. Y ya que hubo otros países en Europa que se molestaron en leer lo que firmaban antes de decir sí a la Constitución Europea, nuestros "dirigentes" llevan desde entonces rumiando la posibilidad de establecer una nueva Constitución, o Tratado al Uso, que sustituya a la ya rechazada por la inmensa mayoría de los ciudadanos europeos, aunque esta vez… sin tener que pasar por las urnas.
Por cierto, a los comisarios europeos, cuya capacidad de decisión sobre nosotros es gigantesca, no los elige el pueblo por vías democráticas. Los colocan ahí. A dedo.
Los totalitarismos están por todas partes. Están entre nosotros. Sólo que en Europa no se les reconoce por el corte de pelo a cepillo y las camisas negras. Ahora llevan trajes bien cortados y corbatas de colores. Antes, en sudamérica, decías que eras español y te abrían su corazón, su casa,. todo. Ahora, nos odian. Nos comportamos allí como los yanquis.
¿Chavez? Es como mirar la paja en el ojo ajeno, e ignorar la viga en el propio.
"No me importa ser el hombre más listo del mundo; Sólo desearía no serlo de éste"
Adrian Veidt, Ozymandias, en una entrevista a la revista Newfrontiersman
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Hombre lo de las comparaciones supongo que irá en función de su tipo. Si lo haces respecto al corte de pelo o vestimenta ya te digo que es una estupidez, simplemente porque son totalmente distintos, no hay referencias coincidentes. Pero si la comparación se ajusta a las similitudes de métodos de obtener el cargo y su actitud posterior a obtenerlo… pues hijo la comparación tampoco es tan descabellada: los dos entraron a gobernar ganando unas elecciones y los dos cuando cogieron el cargo… todo el que no comulgue con sus ideas están de por vida demonizados (uno: no le gustaba una raza, pues tu verás que risa, el otro: que no haces lo que digo.. pues te expropio y tu verás que risa).
Pero, de ahí a tildar o considerar a Chávez como nazi…va un abismo (pienso).
La forma de pensar de Chávez no tiene por qué ser ni mejor ni peor que otra. Si a él lo que le pierde es la verborrea ‘Gil-y-Gilista’, que detrás de tanta tontería dicha se diluye el mensaje.
Eso sí, lo de que aquí no leemos lo que nos ponen por delante, es el mejor ejemplo del por qué nos va como nos va. Nos creemos lo que nos dicen tres chiquilicuatres, simplemente porque vienen con la coletilla de ‘es lo mejor para el pais’. Y por cierto, aquí seguimos siendo tan imbéciles que seguimos votando una ideolo gía, sean o no competentes las que la intenten poner en práctica, con lo fácil que sería votar a los 3 que creemos competentes de este partido, a los otros 4 del otro, y los 5 de este último. Y ahora, entre ellos… cuatro añitos para averiguárselas y ponerse de acuerdo (tu verás como a la hora de pillar cacho, hasta teniendo ideologías antagónicas se ponen de acuerdo en qué cogen cada uno). Y de paso nos ahorraríamos los lameculos incompetentes y las acciones ‘de partido’ que dejan en tan mal lugar a personas que parecen hasta coherentes.