Cuando Alejandro Magno se dirigía a conquistar el Imperio Persa, tras cruzar el Helesponto, conquistó Frigia en donde se enfrentó al dilema de desatar el nudo gordiano. Según narra la leyenda, un campesino llamado Gordias llevaba sus bueyes atados al yugo con unas cuerdas anudadas de modo imposible de desatar. Según las tradiciones, quien consiguiera desatar el nudo gordiano podría conquistar Oriente.
Pero Alejandro no tenía tiempo para tonterías. Solucionó el problema cortando el nudo con su espada. Esa noche, hubo una tormenta de rayos, simbolizando, según Alejandro, que Zeus estaba de acuerdo con la solución.
Así, en castellano, se utiliza la expresión: "complicado como un nudo gordiano", para referirse a una situación o hecho con difícil solución o desenlace.
Y así Alejandro Mago inventó el pensamiento lateral. Siglos antes de que el profesor De Bono lo definiera como una colección de teorías de "pensamiento divergente", que no son inmediatamente obvias y que no pueden seguirse, usando solamente la lógica tradicional paso a paso. Y que se concentran en generar nuevas ideas, en cambiar conceptos y perspectivas. Lo lógico era que Alejandro hubiera tratado de desatar el nudo. Pero lo cortó con su espada, desafiando así las leyes de la lógica. No hizo trampas; Buscó una solución alternativa.
Muchos de los que frecuentamos este blog somos pensadores laterales. Cuando te lamentas de no ser como los demás, de sentirte un bicho raro, muy probablemente se trate del síndrome del pensador lateral.. El ser humano, como regla general, se rige por unas normas de conducta basadas en una lógica aceptada por el común denominador de los mortales. No es que esas reglas sean las más adecuadas; es que se trata de las socialmente autorizadas. Saltarse las reglas (casarse por la iglesia, peinarse por las mañanas, llevar corbata al trabajo, tener un trabajo estable, tener hijos, coche, casa..) puede comportar el rechazo social. Basta con salirse por la tangente en uno de esos caminos para quedar expuesto al rechazo.
Según algunos autores, el pensamiento lateral es un proceso adquirido y consciente, o sea, que se usa de manera intencionada. De hecho, se enumeran las técnicas que constituyen el proceso del pensamiento lateral. Una de esas técnicas, como detalla el profesor José Antonio Marina, es la de "por qué".
La favorita de Montsita.
Las conversaciones con mi hija suelen comenzar así:
- Papi, ¿Qué es eso?
- Eso es un espantapájaros
- ¿Sí? ¿Por qué?
- Porque es lo que hace. Espanta pájaros, para que no se coman las semillas.
- ¿Y eso?
- Porque es su función en la vida, cariño.
- ¿Por qué?
- Porque lo digo yo que soy tu padre.
Al fin, las respuestas lógicas no siempre le satisfacen. Montsita piensa lateralmente. Dale un cubo para la playa, y termina poniéndoselo de sombrero.
¿Es esa una buena noticia?
No lo sé. El pensamiento lateral te convierte de por vida en un salmón nadando a contracorriente por un río interminable. Pero a Alejandro Magno le sirvió para conquistar el mundo. Algún día mi hija se topará con su nudo gordiano particular. Ese será su desafío. Porque sólo hay un par de momentos decisivos en la vida, a veces uno solo. Un sólo nudo Gordiano.
Mientras tanto, Montsita sigue cortando pequeños nudos, con su afiladísima espada mental.
- Montsita, tú elijes; o te comes la cena, o te siento en la silla castigada. ¿Qué va a ser?
- Ir con mi mamá.
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