Calma

escrito con cariño por SlowBurn

Eso dicen: que "después de la tempestad, viene la calma." Después de recoger a Alvaro del trabajo he optado por darle un voltio en coche que sé que le gusta y a Romo para qué decir. De El Romeral he aparejao dirección Cadiz y hemos llegado hasta la Cala de Mijas donde he cambiado el sentido y de vuelta para Málaga, en los altos de Benalmádena se veían unos nubarrones más negros que mis muchos pecados.

Un relámpago. Seguimos descendiendo por la carretera. Alvaro hace tiempo que me ha quitado el disco de Messina Park. El primero. Con el que he entablado una especie de extraña conexión. Curioso. Algo de esto comentaba con Foncho y Twilly tras el concierto del grupo en el CocoDrunk en el Rincón de la Victoria. La conversación surgió en torno a la versión que Messina Park hace de un tema de Nirvana. Y es que, les decía, es curioso ver como un grupo como era el caso de los Nirvana, cuyo lp "In Utero" llegué a oirlo tanto que tuve que cambiarle la carcasa a la cinta, ahora no los soporto. Así. Simple y llanamente. Un día olisqueando entre mis antiguas casettes apareció el In Utero y al ponerlo casi me da una arcada. Tuve que quitarlo de inmediato. Luego Alvaro tiene el CD del Never Mind y tanto de lo mismo. No me pasa lo mismo, por ejemplo, con Sound Garden, y, ni de lejos, con Pearl Jam. Foncho decía que él ahora escuchaba música y temas de entonces que no soportaba por el machaqueo continuo al que los someten las emisoras de radio y bares de moda. Comprensible. Lo de Twilly, como siempre, se mueve más en cuestión de gustos que de contemporizaciones.

Pues algo así me ha pasado con ese disco de Messina Park. Por las circunstancias no sé si llegó a tener un nombre como tal. Era el último que grabé como batería. Durante mucho tiempo me costó escuchar ese disco y no terminaba de valorarlo con cierta objetividad, creo. Pero dadas las circunstancias en que lo grabé la verdad es que hoy al oirlo me he sentido orgulloso de haberlo hecho. Respecto al concepto pues la verdad que todos teníamos unos pocos menos de años y menos experiencia, pero en él he podido apreciar algo que no apreciaba con 90 grados ni su reconversión postrera y última en Rover Diley: Todos los instrumentos hacían lo mismo y tocaban la misma canción. Claro que la mayoría de ellos excepto teclados y batería si mal no recuerdo los grabó Ozy. Pero esto es algo que sí que he podido apreciar en los conciertos de esta banda después de pasado tanto tiempo. Todos tocan la misma canción a la vez, lo cual ya es bastante. No hay movidas de "líderes" intentando destacar por encima del concepto de una canción como tal y del concepto de grupo en sí mismo. Algo que en esas anteriores formaciones no se apreciaba ni de lejos. Claro que lógicamente también la edad era mucho menor. Pero también las ideas y las perspectivas eran distintas. Ese equilibrio calmado es el que parece apreciarse en este grupo. Y los aplausos y la atención del público se consiguen casi desde las primeras canciones. Algo bastante inusual por estos lares, aunque, afortunadamente, la tendencia parece haber cambiado desde aquellos directos de 90 grados. No digo que en todos el público pasara de nosotros, pero no se encontraba la disposición que he podido ver los conciertos últimos de Messina Park, sobre todo en Alhaurín El Grande y en el de Colmenar.

Ahora todo está en calma. Alvaro se ha quedado dormido cansado después de un largo día de trabajo y después de atravesar un auténtico vendaval con el coche a nuestro regreso de nuestro paseo. Romo también duerme a su lado después de haber dado la tabarra un rato a ver si conseguía que lo sacasemos. Ahora dentro de un ratito le sacaré. A la vuelta me he pasado de Málaga y he llegado hasta Cajiz. Luego he bajado por la carretera de la costa que a Alvaro le gusta mucho. He pasado por Benajarafe, por Chilches, por los viejos caminos olvidados.

El vendaval hace estremecerse el coche el fuerte viento se cuela por las toberas de ventilación. Alvaro calla y disfruta del espectáculo. Llueve con rabia, con furia Wagneriana, y será por el inmenso aguacero y por el viento que no deja que en mi mente se recreen antiguos sentimientos. Cada vez más noto que agua pasada no mueve molinos y me siento bien. Me siento contento de haber sabido salir adelante a pesar de todo. Me alegra la vida en medio del vendaval.

El Palo. Resulta que Alvaro y Dieguín fueron casi vecinos durante mucho tiempo sin saberlo… El Jardín de Destino y la Probabilidad, el reloj que Dios le ha dado al hombre para medir su elección de los senderos dentro del Jardín y su eterno periplo dentro de él. ¡Qué cosas!

Dieguín que va y se nos casa con una mujer muy guapa de Almería cuando nadie esperaba que Diego se casase jamás. Algunos tal vez lo desearan… O lo creyeran con la misma firmeza con la que se desea. Yo sabía que debía llegar la persona adecuada, pero no esperaba que fuese tan pronto. La verdad. Me llevé una grata sorpresa. Algunos de esos me preguntaban después, una vez que los encontré al volver una curva de un sendero, que que tal la boda de Dieguito (jijijjij.) Entonces yo me ponía bastante serio, como corresponde, claro, y espetaba: Pues una BODA, como tiene que ser, UNA BODA, simplemente. No fue un espectáculo de circo ni nada por el estilo sino una BODA.¿Has estado en alguna? Pues eso… Me miran. Los miro con fijeza y no saben y no pueden siquiera intentar ahondar en el tema. Dan la vuelta y cada cual hace lo que hizo siempre. Unos beber, otros drogarse y otros el imbécil. Hay que saber esperar paciente el momento adecuado para darle el golpe en la nuca al conejo y dejarlo seco del tirón. Todavía hubo quien se disculpó por no asistir… Supongo que esas disculpas se deben dar a la persona que ha tenido la deferencia de invitarte. No a quién no sabe siquiera si esa persona te ha invitado o no. En las invitaciones suele ponerse un número de telefono, dirección y esas cosas… Y yo recuerdo que la invitación de mi amigo contenía esos datos. Pero, claro, cada uno es como es… Afortunadamente.

Recuerdo con cariño ese dia y doy gracias a La Betty por todo su apoyo sin el cual me hubiera sido bastante dificil poder asistir a la boda de mi Amigo. Sí… Lo pasé muy bien. Y ahora me dicen además que La Betty es muy feliz con su pareja.

La verdad que no me molestó el calor. Tampoco me emocioné como una madrina de boda americana. Simplemente me sentía lleno. Lleno de alegría por ver a mis Amigos tan felices. María José parecía estar en una nube y quizás tuviera angelitos de esos regordetes alrededor porque estaba radiante, guapísima y elegante. Mi amigo Diego también lo recuerdo elegante, algo impensable en él y llenando con oronda pulcritud el traje que le encasquetaron para el evento. La suegra de Diego era una corredora de fondo con un traje de fiesta rojo, me saludó pero dudo que en ese momento recordase quién era yo. Su suegro sí. Y tengo que decir que, ya terminada la celebración, sentados que estabamos en la escalera de entrada del Hotel para ver por donde continuábamos el fiestoleo, apareció este hombre. Me levanté a felicitarlo y se encaminó hacia mí y, ni corto ni perezoso, me zampó dos besazos: Lo rojo no quita lo verde y nada es enteramente blanco ni negro en los cuarterones de este tablero donde se desarrolla esta partida de ajedrez que se llama vida, pero donde los movimientos de las piezas nunca están definidos de antemano. Le abracé con sincero afecto y le felicité. Durante toda la celebración me lo pasé en grande. Estaba con mis Amigos, que más podía pedir. Recuerdo que el traje de Penny empezó a soltar purpurina. Era un traje muy glamouroso, rojo, de un tejido como de glitter. Pero el glitter se iba quedando por todas partes. Copas, platos, trajes… La complicidad que sigo manteniendo con Penny me asombra, sobre todo a la hora de reirnos. Cuando pasa algo, solo un intercambio de miradas y ya sabe uno lo que está maquinando el cerebro enfermizo del otro. Y, para rematar, Encarni, que desde luego es única para eso. Cuando te estás riendo que no puedes más es de la que llega y larga un último comentario que hace que casi no puedas respirar de la risa.

Luego la cena que estuvo exquisita de principio a fin. A mí no me dejaron quedarme con los dos platos de carne de dos tias que sentaron en nuestra mesa y que creo que se largaron cuando Twilly y un servidor empezamos a desbarrar hacia la segunda copa de vino (exquisito por cierto) y a cambiar miradas con Penny mientras Jose repasaba la obra, vida y milagros de Springsteen con un hombre cuyo nombre no recuerdo pero que sé que nos procuró las entradas del concierto de Pearl Jam de Barcelona en el Palau que no es que yo tuviera nada en contra ni en pro del hombre, pero, en fin, que está visto que cuando estamos reunidos en Jauría las habilidades sociales y el tacto exquisito no es lo nuestro. Antes de la tarta, La Betty ya vagaba de una parte a otra del salón estableciendo los oportunos links con la concurrencia femenina. Para mi desolación los dos platos de carne de las comensalas que habían salido escopeteadas en el sorbete fueron retirados sin haber sido tocados delante de mis estupefactas narices antes de que me diera tiempo ha decir ni pío. ¿Panzón? Pues sí, miren ustedes, en ciertas ocasiones, sí.

Por cierto que durante la cena tampoco dejaba de mirar a la mesa de los novios que tuvieron el grandísimo y precioso detalle de poner la nuestra al lado de la de ellos y de ver a Diego hecho un brazo de mar y a su madre, Mª Carmen, (por fin esa noche dejé de llamarla UteEmbarassed) que parecía estar en algún lugar bastante más lejano que el salón de celebración. Luego, a las copas, me acerqué a ella y ya sí había retornado al planeta Tierra. Mª José la notaba ya un poco cansadilla pero seguía espléndida.

Luego La Betty y un servidor se fueron de farra con una peñita que nos juntamos después del banquete entre quienes se encontraba la hermana de Mª José, Isa. La verdad es que nos lo pasamos muy bien pero la cosa no pudo prorrogarse mucho más, pese a los ruegos del público almeriano, porque al día siguiente debíamos emprender proceloso viaje de regreso a la madre Málaga, como gusta de decir Dieguín… Y es que es verdad eso que dicen de que uno no sabe lo que tiene hasta que lo pierde. Quizás sea como todo. Yo estuve también en Cabo de Gata en una ocasión anterior, como es sabido, y no me pareció tan terrible como Diego me lo describía, pero bien es cierto que una cosa es vivir en un sitio y otra muy distinta ir a ese sitio de visita y juerga dos o tres dias.

Y se casó… Y a su barco le llamó "Libertad", tralalalala, hay que ver los significados que pueden tener las canciones en ciertas situaciones. Aunque sean del Perales… ¿Verdad?

Alvaro está dormido profundamente, creo que voy a dejar de escribir por hoy y voy a sacar a Romo, que estoy empezando a desvariar.

Taluego.

Sin posteos relacionados.

3 comentarios para “Calma”

  1. avatar ozymandias dice:

    Es curioso que tras leer esto, me viniera a la mente el recuerdo del primer ensayo que hicimos como Noventa Grados, aún incluso de que el grupo se llamara así… Allí estábamos en el cuartito aquél, Gonzalo, Curro, Toni y yo… Ha pasado mucho tiempo, pero ésa fue la primera vez que me sentí dentro de una banda de verdad…

    Me pregunto cómo hubiera sido de haber continuado Curro en el grupo. Me hubiera gustado que así hubiera sido. Tal vez esa sensación de coherencia de la que hablas en el posteo se hubiera conseguido con él…

    No me gusta hablar de líderes. Todo el mundo es igual de importante; el que escribe las canciones y el que toca el bajo. Si falta uno, ya no hay grupo. Lo que sí es necesario es coincidir en el concepto, qué tipo de sonido buscas conseguir. Si no existe esa conexión, lo mejor es que cada uno siga por su lado. Nadie tiene más razón que nadie. Pero tampoco voy a pedir disculpas por querer componer mis canciones y querer tocar en una banda que las interprete. El estilo, las canciones, el sonido, en mi caso, se guían por una cuestión más emocional y subjetiva que otra cosa. Es mi actitud personal en cada momento la que lo define todo. Es así. No siempre he encontrado músicos que entiendan ese planteamiento, y entiendo que es difícil, porque hay quien pueda entender esa postura como caprichosa, pero no lo es. Todo es muy emocional.Esa es mi maldición.

    Ya dije en algún otro posteo, que el primer CD de Messina Park (“Mándanos flores” me gusta llamarlo, aunque no tuviera título en la carátula) fue, para mí, un proyecto fallido. En parte, porque el estudio de grabación era un chiringuito. Sofisticado, pero chiringuito. Y en parte, porque mordí más de lo que podía mascar, me faltaron conocimientos, reflejos y experiencia. Pero de los palos se aprende. Eso sí, creo que las canciones eran buenas.

    Ese equilibrio calmado es el que parece apreciarse en este grupo

    El equilibrio es importante.

    después de atravesar un auténtico vendaval con el coche a nuestro regreso de nuestro paseo

    Qué curioso. Penny, Montsita y yo también andábamos con el coche por allí ese mismo día, y casi a la misma hora. Igual nos cruzamos.

    “Te desafío a que cantes Black sin sentirla. De verdad, te desafío. Es como hacer Karaoke con una de tus canciones. Tienes que sentirlo. Es parte del trato. Es tu maldición. Si vas a tocar una canción, será mejor que la toques de veras. He intentado meterme en Jeremy de nuevo algunas veces. Y es difícil. Sencillamente, no funciona”.

    Eddie Vedder

  2. avatar SlowBurn dice:

    Me pregunto cómo hubiera sido de haber continuado Curro en el grupo. Me hubiera gustado que así hubiera sido. Tal vez esa sensación de coherencia de la que hablas en el posteo se hubiera conseguido con él…

    Pues mira, aunque en el punto de vista artístico hubiera habido algún roce en el que me incluyo, tal vez hubiese sido el contrapunto necesario para conseguir ese equilibrio como dices. El resto es mejor no comentarlo. Ya sabes a qué me refiero y lo que, en el fondo, me duele.

    el estudio de grabación era un chiringuito. Sofisticado, pero chiringuito.

    Si. Sin duda. Pero esto, ahora visto en perspectiva es una de las razones que me lleva a apreciar aún más si cabe ese trabajo. Porque pienso y siento que, pese a las circunstancias, ES un buen trabajo. Ciertamente inconcluso pues hay pérdidas de ideas y falta de producción notable pese a los medios. Aún recuerdo cómo me tuve que comer el tarro para conseguir el delay de la voz de “Mama Luna” manejando yo mismo el rac tras espetarme el mismísimo “ingeniero” que él no sabía como se usaba. Cosa que, naturalmente, no me creí.Pero resulta reveladora del interés del llamado a “producir” en última instancia el trabajo.


    Te desafío a que cantes Black sin sentirla. De verdad, te desafío

    NO, POR DIOSSSS,NOOOOOO!!!

  3. avatar SlowBurn dice:

    Igual nos cruzamos

    “… Los senderos se bifurcan y dividen. Algunos dicen que ni Destino mísmo sabe dónde os conducirá cada curva, cada camino, cada sendero, cada recoveco.Pero aunque Destino lo supiera, no lo diría… Destino guarda bien sus secretos…” Neil Gaiman “The Sandman. Estación de Nieblas.”

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