Feliz año a tol mundo y esas cosas.
¿Existe el psychokiller español? Y psychokiller tal y como se entiende hoy ese término, no el psicópata sádico que ha existido desde, prácticamente, la noche de los tiempos.
Posteos relacionados:
Feliz año a tol mundo y esas cosas.
¿Existe el psychokiller español? Y psychokiller tal y como se entiende hoy ese término, no el psicópata sádico que ha existido desde, prácticamente, la noche de los tiempos.
Posteos relacionados:
Additional comments powered by BackType
¿existe? Imagino que sí. Claro que hoy día es dfícil distinguir una psicopatía de un verdadero desapego emocional. Vivimos en una sociedad tan insensible, en la que el dolor de los demás le resulta tan ajeno a a gente que cada vez resulta más complicado una verdadera empatía positiva…
La televisión es un vehículo y un reflejo. La gente se sienta delante de la TV a ver “La vida en directo” cuando lo único que hace es meterse a cotillear en las vidas de los demás… O eso piensan ellos. Los programas del “intestino”, porque me resulta difícil creer que hablen del “corazón” ahondan cada vez mas en las miserias de la gente “famosa”, añadiendo un elemento aún más negativo al ambiente y al subconsciente colectivo, en vez de celebrar los éxitos y los logros de las personas que se esfuerzan por crear o hacer que nuestra sociedad avance.
Sólo se emite una película en TV si tienes garantizado un trailer con explosiones y patadas en la boca.Programas como “Jackass” tratan de gente que se pega porrazos… Tal vez por la necesidad de sentir algo, lo que sea, aún siendo dolor…
Quién sabe cuándo llegará el día en el que la gente esté dispuesta a ver una ejecución televisada, aunque ya vemos la guerra en directo, por ejemplo. La gente acude a la T4 de Barajas con la cámara de fotos del móvil activada, sin pensar en la terrible muerte que sufrieron aquellos dos pobres chavales ecuatorianos que cruzaron el charco para que su familia no se muriese de hambre y frío en mitad de ningua parte… Niños que agreden a sus compañeros de clase, a sus profsores, a mendigos y lo graban por el móvil..
¿Existe la psicopatía social? No sé. o soy sociólogo, ni psiquiatra. Pero no hay empatía, es cierto. El asesino de la baraja, el de la Katana, … ¿Son psicópatas? ¿o gente cuya percepción de la realidad estaba tastornada? ¿Cuánta gente puedes “matar” en gears of war o cualquier juego por el estilo?
¿Matar?
Por cierto, la nueva novela de Thomas Harris, HANNIBAL RISING, ya ha sido publicada por Random House en el mercado anglosajón…
Gracias por tu opinión Ozy, que, no por esperada, se hace menos agradable. En el momento en que te escribo esta respuesta parece que me estén metiendo clavos ardiendo en la cabeza. Pero hay varios puntos en tu opinión o reflexión (como quieras o prefieras llamarla) en los que me gustaría ahondar en cuanto se me pase este jaquecón de cojones y un punto, el último sobre los juegos, (supongo te referirás a videojuegos,) que no deja de sorprenderme, sobre todo en un amante de los comics de tu calado, y del que disiento por las razones que en otro comentario aparte daré.
Estaré pronto aquí. Gracias por el aviso de la nueva novela de Harris… Aunque, no sé…
No tengo nada contra los videojuegos. No me interesan, pero eso yo. Incluso me parto de risa cuando sale algún “experto” en la tele afirmando que los videojuegos fomentan el aislamiento y la alienación. Quiero decir que lo mismo pasa con los libros y sin embargo nadie sale en TV metiéndose con ellos. Ahora, ten trece años y paséate por un instituto leyendo un libro. Te lo digo por si quieres saber lo que es la alienación…
El problema, tal y como lo veo yo, es la interacción en el videojuego, o, mejor, en determinados videojuegos, por no generalizar. En cualquier otro medio, eres un espectador pasivo de los acontecimientos. En el videojuego, participas de ellos. Y en determinados videojuegos, matas. Y es la acción de matar, la de meterte en el papel de alguien que comete un asesinato, lo que me preocupa. Habrá personas adultas capaces de discernir lo real de lo ficticio, y por mí vale, aunque yo particularmente soy incapaz de “matar” a nadie, ni siquiera en un videojuego.
Sin embargo, en la gente más joven (y en la no tanto) puede generar una distorsión de la realidad, un desapego a la vida ajena. Y eso ya sí que me preocupa más…. Mi vecino de ocho años tiene algunos juegos de ese perfil, y ahí está por las tardes, matando gente a tutiplén…
En los cómics, ya que los mencioneas, el tema es muy distinto. Más aún en el género de súperhéroes (al fin y al cabo la mitología del siglo XX) el héroe mantiene, en el noventa por ciento de los casos la norma de no matar bajo ningún concepto. Superman no mata. Batman no mata. Spiderman no mata….
Y, en el restro de casos, personajes como el Punisher (castigador) y otros, que sí lo hacen, son retratados como sociópatas y en consecuencia despreciados por el resto de héroes…
Son comunes las líneas argumentales que inciden en ese tema. Batman se pregunta constantemente si no debería matar al Joker de una vez en lugar de tener que atraparlo y encerrarlo en el asilo una y otra vez, un claro reflejo de cómo el norteamericano progresista se enfrenta a los postulados republicanos que defienden la pena de muerte y emiten anuncios en los que las cárceles tienen puertas giratorias.
Hay autores que describen a Batman como un sociópata. No estoy de acuerdo. Él cree en el sistema. Atrapa a los criminales y los entrega para que la ley los juzgue.
Superman tuvo que ejecutar al General Zor y sus secuaces, Kryptonianos como él. Su estancia en la tierra provocó miles de muertes, y no había garantías de que no escaparían de la zona fantasma para volver a hacerlo. Con todo, Kal El desarrolló a raíz de aquello un terrible desorden de personalidad…
Quiero decir que la muerte en el cómic no sale gratis.
Y aún así, en los comics, en las novelas, en el cine, de cuanto sucede no eres más que un mero espectador. Puedes aprobar o no los actos de uno u otro personaje. Pero no eres tú el que está apretando el gatillo…. Cuando yo tenía ocho años, ningún super héroe usaba pistolas. Ahora, los niños de ocho años juegan con una pistola en la pantalla.
Bah… probablemente mantenga el nivel de “Hannibal”, por lo que será mejor ignorarla. Sólo que me acordé a raíz de este posteo…
Bueno Ozy.
Como al parecer no se te ha escapado, esta Pregunta Tonta, es una pregunta retórica donde las haya.
Pero como diría Jeffrey Dahmer: Vayamos por partes.
Sin duda en España existen el asesino psicópata y el psicótico. Existe el asesino de masas y el asesino en serie. Pero no creo que exista el “psychokiller” moderno; ese arquetipo popular, que se encuentra formando parte del imaginario universal contemporáneo. Es decir, como fenómeno social, cultural, incluido el lado cinematográfico con todo su “merchandising” y su parafernalia como ha sido el caso de la cultura anglosajona y más en concreto, claro está, de la estadounidense. Incluso esto parece ser así en los países más mediterráneos como es el caso de Italia. Parece ser que nuestro clima no es proclive para que florezcan monstruosidades de la talla, digamos, mítica de un Dahmer, un Ted Bundy, un Landru, incluso del pobre loco y calvo Chykatilo.
Nuestro psychokiller, francamente, no creo que sea otro que aquel Pascual Duarte que retrató magistralmente Cela en su novela. Nuestros asesinos, rezuman pelo de dehesa y para alguna vez que se encuentra alguno, como el caso de “El Mendigo Asesino” es un vagabundo que se dedica a asesinar prostitutas esquizofrénicas o drogadictas que mientras machaca la cabeza de su víctima con una mano, con la otra sostiene un cartón de vino. Asesino de vinazo y rohipnol… ¡Menudo panoráma!
Y luego, para casos como el de Javier Rosado, “El asesino del rol” solo cabe ver como caen en el más oscuro de los olvidos a medida que la “moda televisiva” de los asesinos en serie fue decayendo. ¡Qué material para un Delibes o un Cela o un Molina! Pero nada. No existen, salvo alguna enterrada excepción, en nuestra literatura plumas como la de Capote, Ellis, Mailers o Colin Wilson. Sólo cabía desternillarse en este caso con la vorágine mediática y social que se montó en torno a los juegos de rol. Y solo se quedó en “eso.”
Por lo que respecta al resto, conecto con tu idea de los comics, pero, según tengo entendido, fue el psiquiatra de la defensa de Albert Fish, un tal doctor Wertham, el que pocos años después del juicio y patética electrocución del famoso asesino,vendría a dar con la finiquitación de la Edad dorada del Cómic.Este sujeto cuyas teorías ya gozaban de cierto predicamento en la sociedad norteamericana y que se vió aun más encumbrado por haber sido uno de los pilares de la defensa de A. Fish, publicó en 1954 un “best-seller” cuyo título Seduction of the Innocent ya lo dice todo. En él, según parece, explicaba y resumía o compendiaba (sig) todas las conclusiones de sus años de investigación sobre la > y arremetió en particular contra los cómics de temática criminal (entre los que incluía precísamente a Superman), y más concretamente la emprendió con los que editaba la E.C. Comics, fundada por William Gaines.
No hará falta y al respecto dejo tu mejor autoridad en esta materia, Ozy, decir la explosión de entusiasmo que para cualquier amante del cómic supone susurrarle en el oido las siglas E.C. Como ejemplo títulos como Tales from the Crypt, Crime SuspenStories, Vault of Horror… y artistas como Jack Davis, Graham Ingels, Wallace Wood…
El bueno del doctor Wertham no tuvo reparo ninguno en hacer de estos el blanco central de sus teorías lo que terminaría provocando una indignación contra estas publicaciones que alcanzaría al mismísimo Congreso de los EE.UU. y la creación del Comics Code, tras fundar la Comics Magazine Association of America en 1954. Ese Code, ¿lo adivinan?.. En efecto, se convirtió en un mecanismo de CENSURA, mejor, AUTOCENSURA, que se conce´día el privilegio de excluir de dicha Asociación y, por ende, prohibir en la práctica, aquellas revistas que no se atuvieran a sus normas.
Para mí y con esto conecto con el tema de los videojuegos (porque donde dice comic se puede poner videojuego de Nintendo o de lo que a cada quisque más le plazca jugar, o cd de rock o grupo de heavy metal o libro del marqués de Sade), este esbozo, oscuro como el mismo relato que haría ante el jurado del caso de las andanzas de Albert Fish, ahondando en detalles a cual más truculento e incluso pornográficos, de las aventuras (?) del Dr. Wertham ilustra el hábito más que peligroso de proyectar nuestras frustaciones sociales sobre lo que no es más que un rasgo específico de nuestra cultura que, de esta manera se convierte en una suerte de “cabeza de turco” para nuestra incapacidad de controlar toda la gama de la descomposición social que tú, Ozy, bien has reflejado con síntomas como los de las palizas grabadas o acudir a Barajas como quien va de visita al Prado o al Zoo…
No me cites a Wertham. Te lo pido por favor. Cualquier cosa menos eso.
Aclaro que el comentario anterior era mío. Que a Mrs. Penny el dr. Wertham se la repanfifnfla
Era sólo un ejemplo,que estimo bastante ilustrativo, por lo simplista de su perspectiva, de lo que pasa cuando se intenta explicar un tema tan complejo como la violencia desde una perspectiva tan mezquina y reduccionista como la que, desgraciadamente, sostuvo encarnizadamente el Dr. “X” y de la que, más desgraciadamente aún, se hicieron eco los agentes sociales y políticos de la época.
Como ya digo en el posteo, en el caso de Javier Rosado, aqui en nuestro país, todo se centró en torno a la “perniciosa” influencia de los juegos de rol y era para descojonarse el ver a todos los “tertuli-anos” de radio y televisión intentando “aproximarse” a aquel invento del maligno, sin duda importado de la perniciosa Norteamérica, que trastornaba la mente de nuestros inocentes y cándidos adolescentes. O, peor aún, (y nadie se llevaba las manos a la cabeza) ¿ya nadie se acuerda del tristísimo asesinato de Alcácer y del circo marinero televisivo que montó el pepepollas aquél en el pestiño de “Esta noche cruzamos el Mississipi” (ganas de vomitar me han entrado, si me disculpan…)
Cierto…