Anoche estuve con Ozy en el bar “Azahares”, en El Palo, que ha empezado a programar conciertos. Fuimos para acompañar a nuestro amigo Sergio Muela, de los Estudios Ática, que tocaba allí junto a dos de sus compañeros en el grupo “Beat Family” y para dejar una copia de nuestro cd, por si surge la oportunidad de tocar allí.
La cuestión es que ya en casa (y en la cama), a eso de las 2 de la mañana, después de escuchar un puñado de buenas canciones, arranqué la lectura de la última recomendación de Ozy: “Las puertas del Edén”. Se trata de una serie de historias, relatos cortos, escrito por Ethan Coen, el primero de los cuales da título al libro y comienza así:
“Aparqué en el autoservicio de Herve, en Highland, en el cruce con la Autopista. Saqué las dos latas de 5 galones. Metí la boquilla de normal en la lata roja y apreté. Cuando el surtidor indicó 5 galones, la parte inferior del émbolo estaba en 4,59. Herve salió a mirar, limpiándose las manos con un trapo aceitoso.
Empecé a llenar la lata verde, esta vez de gasolina sin plomo.
[...]
Aflojé la presión de la manguera. Un último chorro. El surtidor marcaba 5 galones del estado de California. La raya del émbolo marcaba 4,41.
…
Leí muy poco más, dos páginas y caí vencido por el sueño.
Esta mañana había quedado de nuevo con Ozy, para recoger unos cacharritos en el local de ensayo y aproveché para devolverle su anterior sugerencia “Crónicas I” de Dylan. Me dijo:
- Pero, ¿Lo has terminado?
- Sí, claro. Muy bueno…
- ¿Y “Las puertas del Edén”? ¿Te has leído algún relato ya?
- Anoche precisamente lo empecé. La primera historia, la que comienza con un surtidor de gasolina mal calibrado… vaya paranoia. Pero tiene buena pinta….
(y bla, bla, bla)
Nos despedimos y a los pocos minutos, mi hermano (que estaba conmigo) y yo, nos subimos a mi coche para ir a comer con el resto de la familia. Intento arrancar, pero el motor se viene abajo. Parece que he apurado demasiado el depósito de gasolina. Me dice mi hermano:
- No te preocupes, vamos en mi coche que está aquí al lado y a la vuelta paramos en alguna gasolinera y llenamos una botella que pillemos en el restaurante. Con eso tendrás para llegar a la gasolinera más cercana.
Eso hacemos, solo que a la vuelta se nos olvida coger la coger la botella vacía y al llegar a la gasolinera, le pedimos una a la chica que atendía en un mostrador. Nos responde:
- No tengo botellas vacías, pero vendemos unas garrafas de 5 litros para estos casos. 5 Euros.
- Venga, que se le va a hacer.
Total, pagamos 5 litros de gasolina y nos acercamos al surtidor más próximo a llenar la garrafita. Mi hermano la está llenando y le escucho:
- ¡Joder! ¡Esta tía nos ha timado! (improperios varios) ¡Aquí no caben 5 litros! (más improperios)
Miro a la derecha y lo veo con las manos manchadas de gasolina y la garrafa rebosando. Miro a la izquierda, hacia el contador. Marca 4,5 Litros.
Le digo a mi hermano:
- Tenía que haber imaginado que esto pasaría. Lo leí anoche…
…
Ahora me dispongo a acostarme y a terminar de leer el cuento. Echo un vistazo al índice y leo el título de la siguiente historia, el relato número 2: “Destino”.
Creo que no la voy a leer.
Sin posteos relacionados.
Uy, pues deberías, es probablemente el mejor relato del libro, el más demencial al más puro estilo hermanos Coen.. Sólo que espero que no acabes como el personaje…
Jopé; Pues visto así, parezco un tutor de secundaria…
jsujausajusajusa eso lo escribe Stephen King y nadie se lo cree ya. Diríamos eso de…. ‘jodeeeeeeeeeeeeer que casualidadddd’ (si lo escribiera él, claro)
Molan esas cosas, aunque en ceirta forma acojonan. Te apoyo en lo de no leer el destino, jejejje vaya serrrrr…
Respecto a Stephen, recuerdo un capítulo de mi adorada serie Padre de Familia en la que salía él (lo parodian de muerte).
La traducción libre es algo así como…
Stephen King: Para mi próximo libro, la pareja es atacada por….. (mira a un lado y a otro….) , por una LAMPARA. ARrrrg, ouuuuu, fiuuuu
Editor (con cara de resignación): es que ya ni te molestas, ¿eh?
La tengo por ahí, pero por no cortar ese trozo y ponerla, os la dejo en inglés, que de todas maneras se entiende perfectamente
Pues sí. En 15 años de carnet nunca había tenido que hacer nada parecido y me pasa justo al día siguiente de leer esas dos páginas.
…
Después mi hermano me comentó que tenía un compañero de clase que se dedicaba a apuntar las casualidades que le ocurrían, buscando una pauta… Encontrarla si que tiene que acojonar.
Qué bueno! jajaja… Como engancha el youtube, eh?… Yo es que me lo paso bomba buscando…