Ya vimos hace poco que la poca vergüenza de nuestros gobernantes parece no tener límites, destacando, como siempre, la de nuestros gobernantes europeos. Ahora, gracias a la directiva Bolkestein, podemos montar una empresa en Polonia, y contratar a un español para que trabaje en España según las condiciones laborales de la legislación polaca. Además, los derechos fundamentales que reconoce la Constitución Española, quedan expresamente supeditados a las llamdas “cuatro libertades fundamentales”: libertad de establecimiento y de circulación de personas, bienes, capitales y servicios lo que constituye una verdadera agresión contra los derechos fundamentales tal y como fueron consagrados en las constituciones y legislaciones nacionales… Y todo, de espaldas a la mayoría de ciudadanos europeos, que votaron (o iban a votar) en contra del neoliberalismo de la UE, y a favor de una Europa más solidaria.
Que ya está bien, hombre. Que vale ya de tanto dinero, y tanta ambición y tanto troglodita y psicópata con talonario. De tanto “Socialista” embustero y tanto neofascista. Basta ya de engaños.
Qué asco de “humanidad”
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