Guía para la vida

escrito con cariño por ozymandias

Una paranoia como otra cualquiera, paso a enumerar una serie de principios “vitales” que procuro observar en el día a día. No sé, a mí me sirven. Tal vez a alguno de vosotros os valga alguno, u os identifiquéis con esto o aquello…. O no.
– Elabórate un código ético, de conducta, de honor, como prefieras llamarlo. Delimita lo que está bien de lo que está mal. Lo que debes hacer y lo que nadie debe obligarte a hacer. No tiene por qué coincidir con los criterios mayormente aceptados. Sólo aquello que a tí te parezca correcto. Eso sí, mantente fiel a tus postulados. Lo contrario es traicionarte a tí mismo.

- Dí lo que piensas, siempre y en todo lugar. No tengas miedo de hacerlo. Tu opinión es tan válida como la de cualquiera. Ahora, no te sorprendas, ni mucho menos te indignes si los demás también hacen lo mismo, pero pensando de manera diferente a la tuya. Ten en cuenta que no todos tenemos la misma perspectiva de las cosas, ni la misma experiencia vital que nos conduczca a las mismas conclusiones. Desde el respeto y el razonamiento, todas las opiniones son válidas.

- En desarrollo de lo anterior, trata de tener un poco de perspectiva. Antes de rechazar lo que otros dicen u opinan, trata de ponerte en su lugar, averigua las razones por las que esa persona se siente de ese modo. Luego, podrás hacer una réplica con fundamento. Si no, hijo, probablemente peques de insolidario…

-Lee un poquito, o un muchito mejor. Aunque sean las páginas amarillas. Lee lo que te guste o atraiga, no tiene por que ser Shakespeare si no te va el rollo isabelino. Leer abre la mente, te dota de perspectiva, oye, te hace más sabio. Si hay razones mejores que éstas para no leer, yo no las conozco. Además, una vez le coges el tranquillo, es hasta divertido.

- Lávate los dientes. Te lo pido por favor. Sobre todo por la mañana. No hay cosa más desagradable que tratar con un tipo a las ocho de la mañana al que el aliento le huele a sopa de excrementos. De manera que hazlo. Y si coges carrerilla y te los lavas tres veces al día, pues miel sobre hojuelas.

- Discrepa de la mayoría; No por sistema, sino cuando te resulte que la opinión mayoritariamente aceptada no tiene por qué ser una verdad absoluta. Pero, como todo el mundo tiende a aceptar la opinión mayoritaria, probablemente te cataloguen de intolerante. Que te traiga al pairo.
- Sé exigente. No te conformes con cualquier cosa. Si en la tele no hay otra cosa, pues apágala, leches. Si tu trabajo es un asco, tío, búscate otra cosa. Si tu pareja no te hace feliz, pues al cuerno. Porque éste es el tiempo que te queda de vida.

- Cuida de tu familia. Ayúdalos incluso cuando se hayan portado mal contigo, porque tú eres mejor que ellos. Y porque, como decía la canción, el hombre que no se preocupa de su familia, no es buena persona. El hombre que le da la espalda a su familia, no es amigo mío.

- Tus amigos son tu mayor triunfo en la vida. Los de verdad, digo. Procura encontrar personas que te aporten algo sincero y honesto, esfuérzate en mantener tu amistad incluso en los malos momentos, en los desencuentros. Porque tu familia te viene ya dada. A los amigos los eliges tú, y ellos te eligen a tí. ¿No es hermoso?
- Cuídate las rodillas. Te harán falta para bailar el twist. Y las caderas. Te harán falta para bailar el hula.

- Gladiator es una mala película porque el Emperador Cómodo no murió en la arena del circo, sino en la bañera. Cuando obviamos nuestra historia, nos estamos condenando a repetirla. Y créeme cuando te digo que hemos hecho cosas terroríficas en el pasado..

- Ten inquietudes, hombre. Que no todo en tu vida sea trabajar, comer, pagar la hipoteca y echar un kiki el sábado por la noche. Aquello que te gusta hacer es lo que te define, amigo. No importa que no te reporte beneficios económicos. La riqueza mental y anímica es más importante. De manera que, hala, a levantarse del sofá. Y no, ver la tele o jugar a la play no cuentan como inquietudes.

- Cuidado con calificar a alguien de pedante. Porque, A: puede que lo sea, en cuyo caso lo dejaremos estar. B: Puede que no, y estés perdiendo la oportunidad de participar en una conversación interesante, pero estás tan embebido en tu propia mediocridad que no te das cuenta, y C: simplemente tienes tan poco nivel que calificar a alguien de pedante es tu único argumento. Si has elegido C, pregúntate dónde te deja éso…

- Haz deporte. El que quieras. Pero procura no abusar de los deportes de contacto. El deporte abre la mente, te limpia las telarañas, hace trabajar al organismo, relaja, y, como dice mi hermano, te deja nuevo.

- No crezcas del todo. Permítete ser un poco crío. Mantén la capacidad de sorpresa, y de ilusionarte con las cosas.

- No se puede hacer una broma de todo. Y menos para tratar de ocultar las propias carencias e inseguridades. Por consiguiente, y por las mismas razones, no se puede hacer una tragedia de todo.

- Respira.

“¿Acaso me contradigo? Pues bien, me contradigo. Porque soy inmenso. Abarco continentes”.

Walt Whitman

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