Resulta curioso que, a pesar de la intensa actividad de Messina Park últimamente, sólo hayamos tenido ocasión de ver a la banda al completa actuar en una sala casi de un año para otro..
La última vez, en Febrero de 2.005, en Granada. Me salto la actuación que ofrecieron en el festival de la canción de Andalucía en Alhama, ya que no fue una actuación en sí misma, por lo breve, y además todo transcurrió tan deprisa que casi cabría pensar que aquello no fue más que un agradable sueño de verano…. En cualquier caso, el Showbiz tiene estas cosas, y la banda ha pasado de no tocar al completo en todo ese tiempo, por aquello de la escasa tolerancia al ruido que sufren las salas de conciertos de ésta nuestra insigne ciudad, a dar dos conciertos en el corto espacio de tiempo que separa un martes de un viernes… Y no es que me queje. Ambos conciertos han dejado una grata impresión en mi memoria, y no puedo por menos que compartirla con ustedes: Suele decir Jose Messina que el momento más incomodo de una noche de concierto es el instante en el que, tras la prueba de sonido, vuelve a la sala para ofrecer la actuación, y se comprueba cuánta gente ha acudido… Si es así, no podrá quejarse en esta ocasión, ya que ambos conciertos registraron un nivel de asistencia bastante notable. Quizá un poco más frío en el caso del concierto del pasado Martes. Tal vez la fecha, final de un largo puente, y la temperatura externa, condicionaran algo a un público que, aunque distante, escuchó respetuoso y atento la totalidad del concierto, incluso interactuando con el propio Jose en alguna que otra ocasión, más parlanchín que de costumbre…. En ADN, el ambiente transpiraba calidez, un algo acogedor que hizo sentirse cómoda a la Banda desde el primer momento… Que te paguen por adelantado suele ayudar bastante, y, si no, que le pregunte a Adolfo Freefallin, que acudió con auténtica cara de conmocionado a comentarle a Jose aquello de “que hemos cobrado ya”. Jose arqueó las cejas, sonrió y se encogió de hombros. Si; definitivamente, la noche empezaba bien… Dado que el repertorio fue prácticamente calcado de un día para otro, paso a informar principalmente del concierto en ADN, más colorido e intenso que el de Roadhouse:
El riff introductorio de “Angelus” en la guitarra de Jose amenaza con repetirse hasta el infinito, como un loop robótico que nadie detiene. La banda se incorpora lenta, progresivamente, como apóstoles… Empieza a difundirse la palabra, el Evangelio según Montoya (conviene aclarar que Montoya es el segundo apellido de Jose Messina, y El Evangelio… iba a ser el título de su nuevo trabajo…), se inicia el Crescendo, la escalera de Jacob de Messina Park, hasta que al fin la batería de Antonio super143 explota como una epifanía…. hay fiebre en la guitarra de Jose… Gospel al ritmo del zootropo de colores… azul, rojo, verde, Suenan, por lo bajini, los versos del estribillo de the long road, la canción que Eddie Vedder escribiera para la banda sonora del film “Dead man Walking” (“I have waited so long….How i waited for you today..), la primera miguita de pan que el grupo irá dejando caer por el repertorio a lo largo del concierto… En directo, “Angelus” adquiere una extraña cualidad religiosa. Puede parecer una canción de amor. No lo es. Al menos, no del todo. Tal vez una canción sobre el amor. Una ofrenda a los dioses del único panteón que el autor reconoce: Amor, amistad, …sexo (“El río avanza a lo lejos, cargando semillas de trigo y centeno”) tal vez la madre tierra, la naturaleza, por las constantes referencias a ríos, nubes,.. Patos. El amor nace de la más sencilla de las impresiones (“Un soplo, que se hace silbido…) pero crece, muta, se hace más fuerte, evoluciona (“Nubes de caligrafía sobre el arcoiris de la edad”) y todo, de repente, parece tener sentido. La guitarra zumba como una abeja furiosa, juguetea con la batería en una danza cruda, salvaje primaria, el espíritu del Rock ‘n roll… Al final, la canción se vuelve góspel, jose grita “líbrame de todo mal”, se incorporan los coros, que se elevan como patos silvestres (de nuevo) a un cielo misterioso e insondable, soportados por la muralla de sonido de la banda. Aplausos.
La batería introduce “Electricidad”. Bueno, lo de este tema es curioso; Si preguntas a los fans que han seguido la trayectoria de Jose, y le preguntas por su tema favorito, muchos responderán “Electricidad” o se quedarán cerca, pieza “folk-pop” incluida en “Mándanos flores”, el debut en estudio de Messina Park. La canción ha mejorado con los años, más aún desde que Jose la rescatara del olvido y la incluyera en el repertorio a petición del batería de la banda, Antonio super143… han pulido la variante, que flojeaba algo en la grabación original, ha ganado fuerza e intensidad y se han añadido unos coros que percusivos que en su día Gonzo Slowburn aportara a la canción en sus tiempos de Batería de la banda… la letra refleja las frustraciones artísticas del autor (“tratante de recuerdos… es todo lo que sé captar…”); Jose ha dicho en repetidas ocasiones que a él le hubiera gustado pintar, pero que en vez de eso cogió una guitarra… En consecuencia, en el tema refleja imágenes, a veces reales, recuerdos indelebles y aislados en el tiempo (“Escupo sobre escarcha”), fantasmas congelados en forma de verso, ya que no pueden inmortalizarse en un lienzo (“Mi estrella sale el viernes por el cielo del oeste”), y que permanecen sólo en el recuerdo del autor, que persigue obsesivo la simplicidad, sin tener que leer a Marco Aurelio, como diría el buen Doctor Lecter, escapando, tal vez, de tiempos anteriores, más barrocos y complejos (“Volvamos a la infancia, al monasterio frente al mar…) alegre frustración, en cualquier caso, en tanto que la canción finaliza celebrando la supervivencia, el espíritu folkie que juguetea entre las potentes guitarras. Inspirada, según me contó Jose, en un cuadro de Monet, en el que el pintor descubría horrorizado la alegre velocidad de los primeros tiovivos eléctricos…. añorando tiempos más simples, en los que la luz del sol era cuanto uno necesitaba para sobrevivir.
Sorpresa. Un tema nuevo. Aunque las demos previas de “tonto” ya habían circulado por ahí (entre otros sitios, por este excelso blogeo), y había sonado en directo en el concierto acústico ofrecido en la sala Malita este invierno, la idea final de la canción seguía manteniendo la incógnita… El resultado, a falta de los arreglos de teclado, que según me confirmó Jose tras el concierto, serán bastante distintos a lo que la banda nos tiene acostumbrado, están aquí. Bueno, en honor a la verdad, todo en “tonto” es bastante diferente, incluso Diego Gamon, el bajista, me confirmó que el tema les había sorprendido a todos en la banda, por el distinto tratamiento de arreglos… Y sí que es algo inesperado, el tema arranca con una cierta insinuación Rythm ‘blues, para adquirir una mayor textura rock en los estribillos, por lo que la canción adquiere una dimensión más intensa que la escuchada en acústico, una canción sobre la necesidad de reflexionar, de lo esclavos que somos de nuestras emociones…. Se ofrece en un contexto relajado, reflexivo…. Jose a la guitarra acústica nos presenta un avance de lo que puede ser el nuevo trabajo de la banda, más relajado, sin la sombría intensidad de su anterior trabajo, como si la banda, se dijera, anduviera soltando lastre…. El “Rap” que precede a la última parte del tema se convierte, en la voz de Penny, en un elegante recitado, una curiosidad improvisada para el directo, ya que no está previsto que esta parte del tema se resuelva igual en el estudio…
Como una muñeca rusa, una canción dentro de otra, La banda realiza una interpretación sui generis de in the midnight hour, claro homenaje al recientemente fallecido Wilson Pickett. Se interrumpe con una transición que bien podría recordar al “my Girl” de los Temptations, Jose grita “weŕe having a pareee“, y la banda repite a coro. Sí, estamos en una fiesta, no hay duda. La guitarra hillbilly de “gigantes” irrumpe sin aviso previo, un pequeño oasis antes de que Penny silbe y la canción explote con su alegre desafío, el orgullo de quien no es, pero desea serlo… “No hay que temer a lo que se sueña dormido, y menos aún a lo que se sueña despierto”, solía decir Jose como introducción. Sueños, oportunidades no del todo perdidas, …. Quien te diga qué debes hacer con tu vida, ése es el traidor, quizá (“Juraría haberte visto pasar por mis sueños de infancia… recuerdo un precipicio, un empujón una sonrisa, y que, entonces, te perdoné”) .. Probablemente la mejor canción incluida en el por ahora último trabajo de la banda “A este lado de la metáfora”, cegadora y compleja, repleta de simbolismos, pero con un mensaje desafiante que destaca por encima de otras consideraciones… el caos ordenado de las voces al final del tema se abre paso entre la confusión, Adolfo freefallin apropiándose de los arreglos de guitarra que Jose grabara en estudio… Aprovecha Jose para presentar a la banda; Diegogamon al bajo, Antonio super143 a la batería, Penny Rose a la voz y Alfonso Freefallin a la guitarra y voces.. La banda suena compacta y seria, una galleta, que dirían algunos…
Con “Mosqueteros” Jose hace una referencia al Festival de la Canción de Andalucía de este verano: “nos nominaron al premio a la mejor letra… y no ganamos”. Ciero, no ganaron. No presté mucha atención al ganador, es cierto. Qué importa. Las canciones no deberían competir entre sí. Es otra grata sorpresa escuchar este tema, que no sonaba en directo desde la presentación de “a este lado…”, es un canto a la amistad, a los sentimientos positivos que afloran incluso en las situaciones más adversas… La figura del abuelo de Jose se utiliza para destacar todo aquello que el autor considera noble y digno de ser conservado. Pero, a la vez, puedo imaginar a Jose de niño, observando a su abuelo, en penumbra, intentando, en vano, espantar recuerdos como si fueran moscas, entre sorbos de un vaso de whisky aguado y el chirriar del parte de las cinco de la tarde de Radio Nacional, un día cualquiera de verano. El canto final es casi una invocación a los ausentes, un frustrado intento de recuperar aquellos valores que la canción describe…. Una armónica que no aparece en la grabación original…
Se aligera el asunto con “Lo que sucede después”, un tema que ha adquirido casi vida propia, superviviente de un repertorio tras otro, el tema sigue haciéndose hueco en los conciertos de la banda, esa mirada irónica a las relaciones de pareja, a la destrucción del mito de la persona amada… El tema, descartado del album “Cinco Minutos”, olvidó su vena dramática y rockera de los tonos menores de su encarnación original para envolverse en una aureola pop que teje una red en la que caen los oyentes, a juzgar por el número de caderas en movimiento que surgen entre el público una vez que la batería irrumpe en la canción. Penny canta la segunda estrofa, introduciendo una variante juguetona en la melodía, hasta que en el estribillo se funden las tres voces… Jose sigue apoyándose en la guitarra acústica, y Adolfo hace un trabajo excelente con la eléctrica, hermosamente simple, interpretándola a la perfección. Puede que fuese este tema el que le indicara la pauta que Jose busca seguir en cuanto a los arreglos de su próximo trabajo, deposita su confianza en Adolfo y eso aligera el resultado final, más fresco y despreocupado… Al final, sobre los acordes de la canción, aparece “Wonderful world” de Sam Cooke…
“Josefina”, aparece como enmascarada tras el estribillo de “American pie” de Don Mclean, cantado a la guitarra acústica, acompañado de los discretos susurros de Penny “That should’ve been the day that i died”… Una canción que ha madurado en tan sólo tres años… del festivo Alt country de la grabación original al Folk pop contemplativo de su versión más acústica, el tema ahora gana en perspectiva, la historia de amor que cuenta brilla en medio de una instrumentación y un tempo más relajados… Es cierto que el amor existe, y aquí está Messina Park para demostrarlo.. Adolfo “lee” con la eléctrica la canción de forma diferente, fluida, y el verano parece estar un poco más cerca…. armónica en D para el estribillo, armónica en G para el final, Blues y Pop, para todos los gustos…”Piano man” de Billy Joel, deja escapar la armónica en su soplo final…
Otro tema de nuevo cuño: “Amarillos”, en cierto modo un tema inesperado, repleto de matices; El riff de guitarra eléctrica, controla la voz y la batería, da paso a toda una declaración de intenciones: “llevo una pistola encima desde que me acuerdo/tienen controlado dónde como y dónde duermo..” el riff suena a los Who, paradójicamente, porque, al irrumpir el bajo, como un latigazo, adquiere un aire Soul en su desarrollo, en la percusión, e incluso un espíritu Country, según la guitarra acústica. Es un tema intenso, incendiario, una declaración de principios: “No somos grises/somos amarillos”, la armónica aúlla contra el jugueteo gospel de la voz de Penny, el estribillo suena folkie, parece que los Who regresaran en la última estrofa, y el crescendo va iluminando la sala.. Un tema inesperado, sí. Explosivo.
La batería de Antonio anuncia “Yo tengo el síndrome”, la guitarra de Adolfo, un arpegio sombrío que envuelve a un personaje cansado, que explota entre tambores y distorsiones en la segunda estrofa, hasta que, en la variante, grita “Me niego a desaparecer”… es la historia de alguien que parece combatir consigo mismo, un combate en forma de solo de guitarra que Adolfo hace suyo, adaptando el que Jose grabara en el CD, llevándose su perfecta ejecución una de las mayores ovaciones de la noche… Al final, para la última estrofa, el personaje reflexiona, se permite un mínimo de esperanza (“Tal vez todo esto tenga algún sentido/recupero el juicio, rompo el maleficio”, con una ligera variación en el texto respecto del grabado en “A este lado..”) , la banda repite, hasta la extenuación, el estribillo “Yo tengo el síndrome…” epifanía a la inversa, el orgullo del perdedor.. un tema agotador, ya lo era en el CD, nada fácil de escuchar… pero no todas las verdades son fáciles, necesarias, sí. Pero no fáciles.
Llegados a este momento, el único camino posible es hacia abajo. Jose se sienta ante el teclado, utiliza un sonido similar al de un órgano de válvulas, e interpreta una cover…. la audiencia frunce el ceño, escucha… ¿Es? sí que es. Vaya. Toda una sorpresa. El envoltorio es diferente, pero el tema sigue siendo reconocible… Una cuestión peliaguda, adaptar una canción tan emblemática como ésta, pero el tratamiento relajado, oscuro, contenido, hace que la banda haga suya la pieza. Me dijo Antonio que Jose les pidió que utilizarsen para el tema siempre una solución distinta en su estructura a las del original, y éste es el resultado. El público aplaude agradecido al final, e incluso han coreado parte del estribillo….
Como intro a “un verano feliz” , jose interpreta al piano una melancólica perspectiva de “Autosuficiente” de la banda Parálisis permanente, y dedica Un verano feliz “a todos aquellos que han intentado reventarme cada uno de los veranos de mi vida”… El tema suena más nervioso y agresivo que en otras ocasiones, brillan las armonías vocales que sustituyen al solo de guitarra grabado en “a este lado..” y Jose parece cada vez más seguro al piano…
Aquí terminó la actuación de Roadhouse…. sin embargo, en ADN, la banda interpretó un tema más; prologado por el estribillo de “Radiation vibe” de Fountains of Wayne, el trémolo de la guitara de Jose anuncia la versión más rockera de “Fe”, más potente, intensa y espiritual que nunca… No había sonado en directo, y eléctrica desde antes de que Adolfo entrase en la banda, y escuchar el tema con dos guitarras es toda una experiencia; Además, tres voces…. Antes de la última estrofa, Jose canta el estribillo de Atlantic City, de Bruce Springsteen… Adolfo toma el relevo y lo canta también…. Las tres voces, repiten “Meet me tonight in Atlantic City”…. el último estribillo parece expiar todas las culpas, todas las heridas narradas en las canciones anteriores (“buscando a Dios delante de un atril/alzo la vista y lo descubro en tí”), y, como cerrando el círculo en una coda perfecta, la última frase, el último estribillo, el gópsel: “fe en que tu cara vuelva a sonreir…”
Eso es todo. Una última copa para bajar el subidón. Al salir, me encuentro con Jose, guardando su guitarra . Penny me sonríe y se mete en el coche… Le propongo a Jose la entrevista que tenemos pendiente sobre las nuevas canciones, que me gustaría colgar de este blog….
“Pero, ¿Tú estás tonto, Ramírez? ¿Has visto qué hora es?, Anda, te llevo a casa, duerme un poco de vez en cuando…”
Otra vez será..
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Sí señor. Muy buena crónica Mr.Ramírez. Ni yo mismo recordaba la actuación con tanta nitidez (claro que seguramente no estuviera tan presente como usted, sino flotando a medio camino entre la realidad y la ficción… allí donde se interpretan las canciones).
Un único matiz: No se si voluntariamente, ha omitido el título de la cover, en cualquier caso percibo un cierto olor a espíritu adolescente en ella.
Saludos, y espero volver a verle pronto.
Covers que se dejaron caer por el concierto de ADN:
The long Road, Eddie Vedder
The midnight hour, Wilson Pickett
Wonderful world Sam Cooke
American pie Don Mclean
Piano man Billy Joel
Autosuficiente Parálisis Permanente
Radiation vibe Fountains of Wayne
Atlantic city Bruce Springsteen
La cover “al completo” de la banda, prefiero que quede en el misterio. Creo que Jose está de acuerdo….
Sr. Messina:
Vale que últimamente mi persona no aparecía por ninguno de los conciertos ofrecidos (mitad por fechas con trabajo al día siguiente, mitad concierto en el carajo más alejado de todos los carajos), pero que uno se tenga que enterar a posteriori…
Reivindico mi derecho a no ir a los conciertos… sabiéndolo. Es que si no… se pierde el espíritu competitivo
Esta plataforma está puesta para algo más que frustraciones y frikadas variadas, vamos digo yo. Y más cuando me entero que se hace una versión de PP (escuchar una cover de un grupo hispano me suena jarto raro en vuestro repertirio yanquiniano, si encima es de la movida madrileña… explotan todas las alarmas)
¿?
¿Tú lees las cosas, o directamente saltas a los comentarios?
La crónica de mi amigo Rodríguez abarca los conciertos de finales de febrero/principios de marzo… y ya están posteados en este blog…
Jopé.. pues la he interpretado delante de las suyas narices como que un par de veces… Falta de concentración, supongo.
Reivindique, reivindique…
eeeeeeeeeeehhh si cortas la frase estas manipulando. Yo reivindicaba el no ir sabiéndolo, que es distinto de no ir al no saberlo. En el primer caso es voluntario (o involuntario pero con causa, que no excusa) y el segundo es desconocimiento.
De paralisis debes cantarlo en la ducha, porque… las covers tuyas son en el 99,9 (con un margen hacia arriba del 0,01) de corte anglófilo (más que nada por tu peste particular a todo, o casi, lo hispano)
Buuuuuuuueno, puede ser, al fin y al cabo no estuve. Otorguemos es beneficio de la duda.
Jopé, tampoco es eso… Sencillamente la mayoría de la música que se hace en España, independientemente de su calidad, pues toca estilos que no se identifican con mis gustos, la verdad. Pero sí hay muchas cosas hechas aquí que me atraen…..