Nas
Estaba yo anoche organizando mis ultimas bajadas de Intennete y llenando discos duros como siempre, cuando de repente me vi indagando en mis recuerdos acerca de como me empezo esta mania compulsiva de tener cosas
Parece que todo viene de mi abuelo paterno (si, el que estuvo a punto de hacerme nieto de Doña Concha Piquer) que era un hombre bastante cultivado, que se presento a varias oposiciones, sacando el numero 1 en todas ellas, incluyendo una para abogado del Estado. Mi padre daba ese dato con orgullo, a la vez que recalcaba que, cuando el Presidente de la Diputacion de Malaga estaba de viaje, era mi abuelo el que se quedaba a cargo de la misma. Mi abuelo tenia un GRAN sentido del humor, le daba igual quien estuviera delante y trataba por igual al alcade que al barrendero del barrio (cosa que, en aquellos tiempos era raro)
Mi abuelo tambien tenia una gran biblioteca, tanto de libros “normales”, como de revistas encuadernadas. Tenia toda la coleccion de “TeleRadio” y otros coleccionables, una extensa biblioteca sobre la Guerra Civil y un par de libracos impresionantes sobre Franco.
Todo esto, tanto el tema academico como el de los libros y colecciones, se lo inculco a mi padre, claro. El tema del sentido del humor se ve que no pudo…
Mi padre siguio con la tradicion y con la coleccion, añadiendo una coleccion tremenda de discos de zarzuela y musica clasica, ademas de otras como “Mundo submarino” (de Cousteau) que cuidaba como oro en paño y un libro de coches que me flipaba de pequeño y que, cuando venian visitas a casa, me escondia a verlo
Ahora, todos esos libros esperan en casa de mi padre a que vayamos mi hermano y yo a recogerlos, antes de que la valkiria los meta en una barcaza y los queme, camino del Valhalla, como mandan las costumbres vikingas.
Asi, llegamos a mi. De mi niñez hasta los 10 años, no recuerdo mucho, asi al pronto solo retazos. Desde los 10, con la cosa del divorcio y tal, empece a tener cosas (por aquello de la compra del cariño y tal) Asi que hubo una epoca en que, cualquier coleccion que apareciera por los quioscos, mi padre me la compraba. Colecciones de fasciculos y colecciones de cromos. Comics no, que eran para adultos (¿?) Cursos de ingles, libros de cine y musica con sus correspondientes discos y videos, revistas de ordenador…
Claro que no disfrutaba de nada de eso, estando como estaba inmerso en la voragine del estudio. Todos los dias, cuando salia del cole a las 5 y llegaba a casa a la 5’30, solo me daba tiempo a merendar y ver (algo) de Barrio Sesamo, porque a las 6 o 6’30 a mas tardar, mi padre venia a casa a tomarme las lecciones y tenerme estudiando hasta cosa asi de las 10 (deberes para el dia siguiente aparte, eso lo haria yo desde las 10 hasta que terminara y claro, me acostara)
Asi todos los dias. Tenia muchas cosas, pero paqué…
Me perdi casi toda la programacion infantil y juvenil de lunes a viernes, entre 1969 y 1988, el Mundial de futbol, y un monton de cosas mas que no recuerdo ahora mismo. Claro, el fin de semana no habia cristiano que me separara de la tele y/o del ordenador, estando como estaba, falto de distracciones.
Ah! el ordenador… Mi padre me compro mi primera consola, la Atari 2600 no para que me distrajera, sino porque era buena para los reflejos, segun el. Como era muy buen estudiante (que remedio), todos los meses me compraba un juego nuevo. De ahi pase al Commodore 64…
Una tarde, en vez de ver Barrio Sesamo, me dio por ponerme a jugar con el Commodore… Ese dia, mi padre creo que llego a las 7, algo mas tarde que de costumbre, asi que yo estuve jugando hasta que el llegara. Y llego. No se que mecanismo extraño provoco en el verme jugar al ordenador, que al dia siguiente aparecio por casa con una caja de corcho blanco, una cadena y un candado.
Solo dire que el hecho ver todos los dias en casa, el ordenador encadenado dentro de una caja de corcho blanco, de lunes a sabado a mediodia, me marco bastante…
Claro, cuando mi padre me daba las llaves del candado, el sabado, ahora no habia cristiano que me separara del ordenador, porque sabia que el lunes volveria a verlo dentro de su jaula…
Creo que esto puede ir explicando ciertas cosas.
Mañana mas…
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Sabes, hay un síndrome en psicología (si hay un psico en la sala podrá explicarlo mejor) que consiste en cierto efecto rebote cuando a los niños no se les deja ser, pues eso, niños. Suele suceder que esos niños, cuando adquieren cierta madurez mental, o sea, que empiezan a pensar por sí mismos, que se quitan el velo de obligaciones que sus padres les han impuesto, y entonces tratan de recuperar todo aquello que no pudieron disfrutar en su infancia… También los hay que no se quitan el velo nunca, y se pasan la vida hipnotizados por su sentido de la obligación… Los niños deben ser eso, niños, deben tener sus obligaciones, pero también sus derechos. Deben ser capaces de disfrutar, de encontrarse a sí mismos.
Qué curioso. Que de abuelos tan apañaditos salgan padres tan… así.
Lo qué?
Mi padre disfrutaba machacándome con el rollo “el hijo de fulanito ha salido número 1 de fiscal” “El hijo de zutanito es juez” “El hijo de Paco es astronauta” y así… Tal vez no se le ocurrió preguntarme si yo quería o no ser astronauta…
A mí me está marcando ahora…
Y ahora hijo mio, y ahora exactamente igual
Que digo yo que para habertelo perdido… no veas que friki de esas fechas estás hecho.
Totalmente de acuerdo. Eso no se hace. Eso es puritita crueldad.
Pues imaginate, viendo la magnitud del “rebote”, como seria de fuerte el “impulso”
Y que haya gente que no se entera de algo tan elemental como esto…
Jejeje… Pensaba que todos los sabian ya… Toca posteo explicativo… Mas tarde me pongo
Pues por eso mismo
Lo que yo digo, eso explica muchas cosas o, al menos, empiezan a explicarlas