Los días pasan como gacelas en celo. Días como folios en blanco, o como malas fotocopias de algo que pasó una vez, hace mucho, y que ya no importa. Montsita ya tiene un año, tiempo suficiente como para acumular un poco de vocabulario básico, cinco o seis palabritas, suficiente para hacerse entender. Por ahora:
“Aiya” es una palabra con doble significado. Es “hola”, es lo que le dice a las cajeras del carrefour a grito pelado cuando nos llega el turno, lo que se escucha al otro lado de la puerta cuando olvidas las llaves y llamas al timbre… “Perdona, es que te está saludando”, le digo a las cajeras, mientras señalo a mi hija con el dedo; La cajera mira hacia abajo, al carrito, y responde, perpleja, “hola, guapa”, entre sorprendida y encantada. La niña sonríe triunfante y tuerce la cabeza, falsa timidez… Pero “Aiya” también significa “gracias”, es lo que responde cuando le das una galletita, cuando compartes con ella tu yogur o cuando le recojes el peluche de Miki del suelo… , “Aiya” puede mejorarse, sobre todo cuando juegas con ella al toma y daca con una hoja de periódico: ella te la da, y tú dices “gracias”; se la devuelves, y, con la palabra fresca en su memoria, responde “Asha”…. Una chica educada.
“Ab-ba” es agua, claro. bebe de su biberón de agua levantándolo con un gesto exagerado, como el capitán de un equipo de fútbol levantando la copa del Rey…. el bibi le comporta un gesto dramático de quien sabe que domina la escena. Pero “Ab-ba” también disfruta de un sentido ambivalente: “Ab-ba” es cualquier cosa que mola, sobre todo de comer o beber: el yogur de su papi, una galleta, la merienda…
“Kak-ka” es todo lo malo o prohibido, las zonas prohibidas de su pequeño universo, el cubo de la basura, los productos de limpieza, los pañales usados o la taza de té de su papi. “Caca”, le dices, y, ella, convencida, responde “Kak-ka”, casi susurrado, procesando la realidad del asunto, decidiendo por su cuenta si aquello es de verdad “kak-ka” o no….
“Mamá” es su madre. Su madre es el centro de todos los procesos. Puede pasarse la mañana diciendo “Mammá” una y otra vez, en todos los matices posibles: afirmación, pregunta, …. “Mamma” también es el móvil de su papi, porque en su pantalla luminosa aparecen ella y su mami, sonrientes, guapas; La nena mira el móvil y aparece su mamá. Sonríe, con el precioso rostro iluminado por la luz cenital del salvapantallas… Mamma…
Y luego está la más enigmática de todas: “Pa-khum”. Qué significa “Pa-khum” , no estoy muy seguro, es lo que dice cuando la cambias de pañal, y juguetea con el tarro de crema, cuando camina cogida de la mano de su papi… en general, tal vez “Pakhum” significa que todo encaja, que el universo está en armonía, que los elefantes rosas bailan… caja y timbal “Pa-khum”, el “khum” grave y gutural “PA-KHUM” “PA-KHUM”
Hay días en que se duerme como cae un ladrillo; días de excitación, como cuando ve a mi primo Richard al otro lado de una mesa de despacho y se echa a llorar, confundiéndolo con un médico, cuando corre por el césped del parque, medio gritando “aaaaa”, con los brazos en cruz, buscando el abrazo de su padre… ësos días, se duerme pronto, con la barriguita llena y el cuerpo calentito… Otros días, simplemente decide no dormirse. Y entonces comienza la batalla, un verdadero juego de voluntades, un ajedrez emocional en el psicodromo de la habitación de sus padres… Tumbada en la cama, susurrándole “Paaato, pato pato pato”, mientras mi mano imita un pato y acaricia su manita extendida…paseándola por el cuarto, cantando “you’ve got a friend” o los cinco lobitos…. Hay un momento en el que descuelga su cabeza , los bracitos, parece que se duerme… La dejas caer en la cuna, y ahí está, sus enormes ojos manga abiertos como platos… sus ojos son mis ojos, mis ojos son los suyos… la dejo en la cuna, se ríe, patalea, se incorpora. Se pone de pié, asomada por la barandilla de la cuna, su figura recortada, en la oscuridad, contra la luz neblinosa del recinto comunitario. Sigamos luchando, parece decir.
Al fin, se duerme. En la cama. Las manitas como garras intentando trepar por la colcha ya arrugada, las piernas en posición de trepar, tratando sin éxito de escapar al sueño que la invade, que la posee, el sueño que ella rechaza pero que es más fuerte que su férrea voluntad. Se duerme casi boca abajo. La batalla termina. Pero no hay vencedores, porque yo acabo dormido a su lado. Es madrugada, y es como en esos antiguos cómics en los que se planteaba quién era más fuerte, Hulk o el Hombre de hierro, peleaban durante cuatro páginas, para, al final, dejarlo para otro día, con el firme propósito de aclararlo entonces de una vez por todas.
Mi último método para dormir consiste en leerle en inglés. Lenta, pausadamente, constante. Al principio, hace como que no escucha, revolotea por la cama, monologuea.. Al final, cae a mi lado, la mirada algo perdida, aumenta el ritmo de succión del chupe. Mientras leo, clavo mi mitada en la suya, expectante. Tus ojos son mis ojos. Sus ojos son los míos. Jonathan Lethem, Fortress of solitude.
Like a match struck in a darkened room…
Posteos relacionados:
¿no crees que ab-ba puede ser que Monsita sea ya una fan incondicional de la música Disco-Retro?
¿no crees que Ka-Ka, puede ser el modelo el coche que ella le gusta?, con esas formas tan redonditas, seguro que le recuerda a algunos de sus juguetes.
¿no crees que Pa-khum te muestra la habilidad que tiene de aprender cualquier dialecto?
mamma, está muy claro.
¡¡ Que gran capacidad de sorprendernos tienen los niños !!!
Todos deberíamos aprender de ellos.
No me emparanoies más de lo que ya estoy, Betty
ji ji ji ji
Para un ratito que tengo .. para escribir algo
Bueno, pues ahora que has cogido carrerilla, a ver si te “leo” más menudo por aquí…