Desde el Gunga diner: Capítulo XXVI

escrito con cariño por ozymandias

A veces me siento como un personaje de la biblia.

Quiero decir, en el antiguo testamento siempre había alguien que hacía algo (matar a su hermano, ser muy paciente, construir una torre que llegue hasta el cielo) y Dios, o Yahvé, que era muy cachondo e imaginativo, iba y les soltaba un castigo muy acorde con las ideas de bombero de cada personaje, justicia poética, que diría Tolstoi: Si eras muy paciente, a a aguantar putadillas hasta el infinito, si levantas una torre hasta el cielo, que no puedas comunicarte con los demás “albañiles” (lo cual sigue sucediendo hoy en día, que no hay Dios que entienda a un albañil cuando habla) y etc….

En mi caso, un día se me ocurrió proclamar: Me gustaría dedicarme a algo que no me hiciera madrugar. Y Dios dijo: ¿Conque no quieres madrugar eh, listillo? Pues ahora vas a madrugar hasta que se te caiga la cabeza de sueño, kaprón. Es duro tener sueños (que no sueño) y no conseguir hacerlos realidad. Porque si fracsas, la vida te pasa por encima como un pánzer, con todo su peso y crueldad. La vida es vengativa y cruel. No perdona una.

Y así estoy, que entre el trabajo, mIss Daisy que me patea los higadillos los sábados por la mañana, y los exámenes dominicales en Sevilla que llevo tres domingos levantándome a las 5.30…. Vamos que no sé ni por dónde voy cuando ando.

Odio Sevilla. Y no es por su culpa. Es una ciudad bonita (mucho más que Málaga, como dice Gamon), la gente es amable y tal… El problema es que para mí, Sevilla es: hospitales y exámenes que te obligan a levantarte de noche. Cada domingo, cuando llego a la altura de la fábrica de Cruzcampo a la entrada de la ciudad, es que me da un quemazón en la boca del estómago que…

Al menos Miss Rose me está acompañando últimamente. Ayer dimos un pequeño paseo por el parque de María Luisa, que es un bonito parque si eres de los que te van los parques. Y en el camino de vuelta, la pobre mía llevaba una cara de cansancio que tela. Y yo le preguntaba: ¿Estás cansada? Y ella: no, qué va. Y yo pensaba: Ya. A ver si termina el disco este de Keane. En fin, paciencia, que sólo me queda uno.

Porque el examen de ayer fue de los que hacen época: quiero decir ¿Cómo te pueden preguntar cosas como: cuántos anzuelos puedes utilizar con una licencia de pesca: dos, tres, cuatro, cinco? ¿Y yo qué c… sé? Fue uno de esos momentos en los que levantas la cabeza, a ver si alguno de los que tienes alrededor está respondiendo esa pregunta, y los sorprendes a todos con la respuesta en blanco. En serio, voy a fijarme en los tipos que acierten todo o casi todo (que si no, canta mucho) y voy a llamarlos para que me den el número de su padrino. Porque es que no es normal esto.

En fin, por la tarde estuvimos de ensayo, y claro, con el madrugón me sonaba todo mal. Al menos Miss Daisy se durmió pronto, entre su papi y su mami. Que luego me dirán que pedagógicamente hablando, eso de que la niña duerma con nosotros (ocasionalmente) es un disparate. Pero a mí me la suda. La niña es feliz, y nosotros también. Se echa en la cama, se gira para un lado, y ve a su papi. Se gira para el otro lado, y ve a su mami. Y así hasta que se duerme. Mi teoría es que así la niña se siente protegida y segura. Habrá quien opine de otra forma, pero en fin, que ya lo decía Clint…

De nuevo, están celebrando algo por ahí sin contar conmigo. Y lo peor es que me alegro de que me dejen en paz más que otra cosa..

Mientras tanto, en el trabajo, estoy solo, porque a la ballena le están quitando un bulto (Lo cual de por sí ya es complicado, porque en realidad toda ella es un bulto en si misma). Y yo aquí estoy como Batman, que trabajo mejor solo. El problema es que tengo el doble de trabajo. Pero lo que me apetece ahora es escribir esto, así que….

Leo en EL MUNDO una interesante entrevista con un importante neurólogo que afirma que, en contra de esa frívola teoría que suele circular por ahí, en los países pobres también se deprime la gente, sólo que allí, en vez de manifestarse con síntomas de tristeza, melancolía y tal, los subsaharianos que se deprimen lo manifiestan mediante un estado de cansancio crónico. De ahí esa leyenda negra (sin doble sentido) de que los africanos son unos vagos. No son vagos. Están deprimidos, sólo que no lo saben. Y ahora que lo pienso, a ver si es eso lo que me pasa. Que tengo la depre de los pobres.

Ya están dando por la2 la tercera temporada de “a dos metros bajo tierra”. Y ya me he perdido los cuatro primeros episodios (los dan de dos en dos), la semana pasada porque no me acordé hasta que mi cuñado Rafa se puso a ver el fútbol, y claro, tampoco le voy a quitar al niño el partido….. Lo poco que ví (en el descanso de un Madrid-atleti puerco como él solo) me gustó…. ¿Betty? ¿Los DVDs?

Porque es que en RTVE, programando, son unos máquinas: se pasan todo el verano recordando las dos primeras temporadas, tratando de enganchar (supongo) a más gente…. Para luego poner la serie a una hora en la que, en las comunidades autónomas sin canal propio, en vez de ver la serie, les ponen el fútbol. O sea, que asturianos, cántabros, baleares y tal se quedan sin verla. No me lo explico. Y yo tendré que explicarle a Rafa que antes que el fútbol prefiero ver una serie llena de mariquitas, fantasmas, cadáveres, niñas prodigio trastornadas, tíos bipolares… De lo mejor que se ha visto jamás en Tv. Luego dirán que la serie no tiene audiencia. Claro. Como programar el primer episodio de “perdidos” un domingo a las seis de la tarde. Nada, nada. Mi problema es que por cotilla, navegando por internet, me enteré sin querer del final de la serie. Son cinco temporadas en total, y el final no es que sea demasiado sorprendente, tal y como están las cosas ahora mismo. Pero me da rabia enterarme de los finales antes de que sucedan. Cotilla.

Pero es mucho mejor el artículo que un “abogado” publicó el jueves, creo, en el AS, quejándose de que el gobierno actual haya mantenido la obligación de emitir partidos en abierto, incluyendo los de la selección española. El argumento es que así, los operadores (léase Sogecable) dejan de ganar dinero, y ello repercute en la competitividad de los clubs. Ya. A ver si me entero: paga más de 60 Euros por tener canal digital, y luego paga otra pasta por ver un partido de fútbol. Y luego paga por ver a la selección. ¿?Tweety? ¿El cacharrito ese funciona?

- Profecía cuarenta y dos: “Non compremdes beta max”
- Parece que trata de advertirnos de que no subestimemos a los que están en la sombra en un papel secundario (beta) porque esos serán los causantes del apocalipsis
-¿Tú crees? a mí me da la impresión de que nos aconsejaba que nos compráramos un VHS

Neil Gaiman, Buenos preasgios

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2 comentarios para “Desde el Gunga diner: Capítulo XXVI”

  1. penny rose penny rose dice:

    Al menos Miss Rose me está acompañando últimamente.
    Sarna con gusto no pica.
    Y en el camino de vuelta, la pobre mía llevaba una cara de cansancio que tela. Y yo le preguntaba: ¿Estás cansada? Y ella: no, qué va. Y yo pensaba: Ya. A ver si termina el disco este de Keane. En fin, paciencia, que sólo me queda uno.( repito)”Sarna con gusto no pica”
    “El Amor es lo que tiene”( que hace que te levantes a las 5 de la mañana para acompañar a la persona ala que quieres. eso sí cagandome en toda la familia del señor Chavez y de toda la Junta de Andalucía.

  2. Tweetytuo TWilly dice:

    eso sí cagandome en toda la familia del señor Chavez y de toda la Junta de Andalucía.

    ¿Y por que no le tienes amor a Chaves? Así no te importaría levantarte a esa hora por ningún motivo XDDDD

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